El Organismo Internacional de la Energía Atómica y las autoridades de la provincia nipona de Fukushima, donde se encuentra la accidentada planta nuclear de Daiichi, prevén inaugurar en esa región una base conjunta en la primera mitad de 2013, informó hoy la agencia local Kyodo.

Ambas partes están ultimando un acuerdo de cooperación con vistas a que lo firmen el director general del OIEA, Yuyika Amano, y el gobernador de Fukushima, Yuhei Sato, durante una reunión de alto nivel el próximo 15 de diciembre, detalla Kyodo, que cita fuentes oficiales sin identificar.

El encuentro tendrá lugar en Koriyama, a unos 60 kilómetros de la planta nuclear de Fukushima Daiichi, que acogerá del 15 al 17 de diciembre la Conferencia Ministerial sobre Seguridad Nuclear, organizada por el Gobierno nipón en colaboración con el OIEA.

Se espera que la nueva base conjunta esté a cargo de operaciones como la descontaminación de las áreas aún afectadas por niveles elevados de radiactividad y servicios de gestión de salud para los residentes de la zona.

La puesta en marcha de las actividades conjuntas se produce después de que a finales de agosto el gobernador de Fukushima solicitara al OIEA asistencia para estas labores y el envío de expertos a la provincia, algo que fue aceptado por Amano.

El accidente de marzo de 2011 en la central de Fukushima Daiichi, el más grave desde el de Chernóbil, mantiene aún a unas 52.000 personas evacuadas de la zona de exclusión decretada alrededor de la planta, aunque se calcula que en toda la provincia los desplazados el número de desplazados asciende a más de 100.000.

La central de Fukushima Daiichi resultó seriamente dañada por el devastador tsunami del 11 de marzo de 2011, que causó más de 18.000 muertos o desaparecidos y arrasó la costa noreste del país, en la peor tragedia sufrida por Japón desde la II Guerra Mundial.