La revisión de los acuerdos entre el Gobierno de la República Democrática del Congo (RDC) y los rebeldes del M23 no eximirá a los perpetradores de crímenes contra la humanidad en el este del país de sus responsabilidades, informó hoy el Ejecutivo congoleño.

"La revalorización de los acuerdos del 23 de marzo de 2009 (entre rebeldes y Gobierno) no conlleva la elusión de responsabilidades de los autores de crímenes de guerra y contra la humanidad denunciados por la ONU", aseguró hoy en una rueda de prensa el portavoz del Ejecutivo de la RDC, Lambert Mende.

Según el portavoz gubernamental, esta revisión se llevará a cabo en las 48 horas siguientes a la retirada del M23 de Goma y las localidades adyacentes.

Para Mende, le compete "al presidente (de la RDC, Joseph Kabila) revisar los acuerdos del 23 de marzo de 2009, firmados con 55 grupos armados, no solo con el CNDP (Congreso Nacional para la Defensa del Pueblo), parte del cual es ahora el M23".

Asimismo, el portavoz del Ejecutivo congoleño indicó que la intención del Gobierno no es otra que la restauración de la paz en la región oriental y en el país.

Mende recordó que la reunión de jefes de Estado de la Conferencia Internacional de la Región de los Grandes Lagos recalcó la necesidad de la salida del M23 de Goma.

"Hace falta recordar que es la retirada (de Goma y alrededores por parte de los milicianos del M23) lo que allanará el camino para la revalorización de los acuerdos, y no al revés", zanjó Mende.

Estas declaraciones llegan pocas horas después de que las tropas del M23 comenzaran a retirarse de la ciudad oriental de Goma, capital de Kivu del Norte.

Según el portavoz de la Misión de las Naciones Unidas en la RDC (MONUSCO), Mounoubai Manodje, el M23 ha anunciado que desalojarán la urbe por completo el próximo viernes, a más tardar.

El M23 lo forman soldados congoleños amotinados y supuestamente fieles al rebelde Bosco Ntaganda, buscado por la Corte Penal Internacional por crímenes de guerra y contra la humanidad.

Ntaganda se integró hace tres años en las fuerzas de la RDC al contribuir a la pacificación de Kivu del Norte tras ayudar a detener, en 2009, a Laurent Nkunda, antiguo señor de la guerra y general del Ejército.

Los rebeldes se sublevaron el pasado abril para protestar por la pérdida de poder impuesta por el Gobierno a su líder, y renegociar el acuerdo del 23 de marzo de 2009, que supuso su integración en el Ejército y da nombre al grupo.

La RDC se encuentra inmersa todavía en un frágil proceso de paz tras la segunda guerra del Congo (1998-2003), que implicó a varios países africanos, y tiene desplegada en su territorio una ingente misión de la ONU.