Las autoridades de EE.UU. investigan al fondo de inversión SAC Capital, fundado por el conocido multimillonario Steven Cohen, después de que uno de sus exempleados fuera acusado de cometer el mayor fraude por uso de información privilegiada de la historia, informa hoy The Wall Street Journal.

El presidente de la entidad, Tom Conheeney, informó a sus inversores que recibió una notificación de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (SEC, por sus siglas en inglés) que indica que podría presentar cargos civiles contra la firma, según fuentes conocedoras del asunto citadas por el diario en su página web.

El aviso se produce una semana después de que la Fiscalía de Nueva York acusara a un exempleado de ese fondo, Mathew Martoma, de haber utilizado ilegalmente información confidencial que permitió al fondo evitar unas pérdidas de 276 millones de dólares, con lo que se considera el caso de este tipo más lucrativo de la historia.

De ser encontrado culpable, Martoma, de 38 años y que se encuentra en libertad bajo fianza de 5 millones de dólares, se enfrenta a una pena máxima de 20 años de prisión por los dos cargos de fraude presentados en su contra y a otros 5 por un delito de conspiración.

"Nos tomamos este tema muy en serio y estoy seguro de que he actuado apropiadamente", dijo, según ese diario, el fundador de SAC Capital, muy conocido en los círculos financieros de Wall Street y un famoso coleccionista de arte que cuenta con una participación en la casa de subastas Sotheby's.

Ese fondo de inversión, con sede en Stamford (Connecticut) y más de un centenar de empleados, gestiona unos 14.000 millones de dólares, de los cuales más de la mitad pertenecen a su fundador.

El arresto de Martoma formó parte de la campaña contra el uso ilegal de información privilegiada que comenzó hace 5 años y que ha permitido hasta la fecha la detención de 70 personas, entre ellas el exconsejero de Goldman Sachs Rajat Gupta, condenado a dos años de cárcel y una multa de 5 millones de dólares.

Gupta fue acusado de haber pasado entre marzo de 2007 y enero de 2009 datos confidenciales al fundador de la gestora Galleon, su amigo Raj Rajaratnam, condenado a 11 años por el hasta entonces mayor fraude de este tipo en la historia de Wall Street, de 63 millones de dólares.