Tres encargados de la fábrica bangladeshí incendiada en la que fallecieron 111 personas han sido detenidos por, supuestamente, haber dificultado la huida de los trabajadores durante el fuego, informaron hoy medios locales.

Los mandos están acusados de impedir a los trabajadores que abandonaran la fábrica, cerrar las puertas con candado y proporcionar información falsa cuando comenzó el incendio, afirmó en rueda de prensa el jefe de la policía de Daca, Habibur Rahman.

Según Rahman, citado por el diario "The Daily Star" en su edición digital, los tres arrestados son un administrativo, un encargado del almacén y el responsable de seguridad.

El incendio ocurrió el sábado por la noche en una fábrica de ocho plantas de la compañía textil Tazreen Fashion en las cercanías de Dacca, y 111 trabajadores murieron víctimas de las llamas, por asfixia o tras saltar al vacío huyendo del fuego.

También hubo unas cien personas heridas, y los supervivientes denunciaron en un primer momento que algunos superiores en la fábrica, una vez que sonaron las alarmas, habían obstruido la salida de los trabajadores diciendo que "no pasaba nada".

El incendio de la fábrica ha desatado notables protestas entre los trabajadores del sector, que denuncian las condiciones de trabajo precarias, los malos sueldos y las escasas medidas de seguridad, y piden un castigo para los responsables del fuego.

Hoy mismo, unas 20 personas resultaron heridas por enfrentamientos con la Policía en una de esas manifestaciones, y miles de trabajadores atacaron algunas de las empresas textiles de la zona de Ashulia, donde varias carreteras quedaron cortadas.

Según la Policía, miles de trabajadores de una fábrica textil de la compañía Ha-Meem salieron de su planta después de que se registrara un cortocircuito en las instalaciones, e iniciaron una manifestación que enseguida se tornó violenta.

La fábrica de Ha-Meem está junto a la planta que se incendió este fin de semana.