Un hombre fallecido hace 35 años se convirtió en la primera persona de Australia que obtiene una absolución póstuma por un homicidio cometido en 1936, informaron hoy medios locales.

El Tribunal de Apelaciones de Nueva Gales del Sur señaló hoy que la sentencia contra Frederick McDermott por el asesinato de William Lavers fue "sustancialmente injusta", según la agencia local AAP.

McDermott, quien trabajaba trasquilando ovejas, fue detenido, acusado y sentenciado diez años después del asesinato de Lavers ocurrido en la localidad rural de Grenfell, a unos 372 kilómetros al oeste de Sídney, en 1936.

El hacendado fue visto por última vez en la propiedad común por su esposa, pero sus restos recién fueron hallados en una cueva cerca de Grenfell en 2004.

Fred McDermott fue sentenciado a la pena capital, que después fue modificada por cadena perpetua, y finalmente fue puesto en libertad tras sendas apelaciones ante el Tribunal Supremo del estado Nueva Gales del Sur y el Alto Tribunal, así como las conclusiones de una comisión oficial que investigó los hechos en la década de 1950.

A pesar de ello, la sentencia contra McDermott nunca fue revocada, lo que motivó a sus familiares a buscar una absolución para limpiar el nombre de la familia.