El ministro de Economía argentino, Hernán Lorenzino, definió hoy como "un castigo" la rebaja de la calificación de su deuda soberana por la agencia de riesgos Fitch, que pasó de "B" a "CC" la referida a largo plazo en moneda extranjera.

"Fitch castiga a Argentina por tener autonomía para hacer política económica", escribió Lorenzino en su cuenta de Twitter, en la que vinculó esta decisión a la adoptada por el juez federal estadounidense Thomas Griesa sobre el pago a fondos especulativos que poseen deuda argentina en mora.

Para el ministro, estos fondos "buitres" y agencias de calificación como Fitch "preparan el escenario para cobrarse los seguros", en referencia al caso de que Argentina pudiera declararse en suspensión de pagos si la justicia le obligara a pagar los bonos no reestructurados.

"Dice Fitch, 'si le pagan a los buitres subimos la nota', ahora no sólo califican. También son jueces", agregó Lorenzino.

La aseguradora rebajó este martes la nota de la deuda argentina en moneda extranjera a largo plazo de "B" a "CC" y la deuda a corto plazo a "C" al considerar que una suspensión de pagos es "probable".

La perspectiva es negativa, con lo que la agencia no descarta una nueva rebaja en los próximos meses.

La calificación atribuida a Argentina por Fitch queda sólo dos escalones por encima de la categoría "DDD", que corresponde a los deudores en suspensión de pagos.

En el informe que justifica esta caída de la nota, Fitch indica la "probabilidad en aumento de que Argentina no cumpla con el pago de su deuda reestructurada", a lo que suma los 1.300 millones de dólares (más de 1.000 millones de euros) que debería pagar a los fondos especulativos por el fallo del juez estadounidense.

"El incumplimiento de pago de alguna de las garantías podría dar lugar a una suspensión de pagos que afectara al resto de compromisos de deuda emitidos bajo la ley internacional", agrega el informe.

Fitch también apunta a una "brusca desaceleración" de la economía argentina por un "aumento de la intervención estatal", el "estrechamiento de los controles a los capitales", la nacionalización del 51 % de la petrolera YPF propiedad de la española Repsol o la dificultad de sus provincias para pagar su deuda.

Argentina recurrió el lunes el fallo del juez Griesa en el que ordena al país el pago de 1.300 millones de dólares a fondos especulativos por bonos que se compraron durante la crisis económica de 2001 y por los que rechazaron las reestructuraciones de deuda planteadas por Argentina en 2005 y 2010.

Lorenzino sugirió este martes en declaraciones a Radio Continental, de Buenos Aires, la posibilidad de que su Gobierno ofrezca una nueva posibilidad de reestructurar los títulos de deuda en mora a estos fondos especulativos que denunciaron a Argentina.

"La fórmula de pago que propuso el juez Thomas Griesa es contraria a las leyes argentinas. Una propuesta que traslade a los bonistas que no entraron a la reestructuración las condiciones del canje de 2010 tendría visos de razonabilidad que permitirían un debate legislativo", aseguró Lorenzino.