El presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, dijo hoy que Estados Unidos está cambiando su foco geoestratégico hacia Asia y pidió fortalecer una nueva alianza transatlántica con un tratado de libre comercio bilateral en 2015.

En una conferencia en la Universidad Hopkins en Washington, Schulz, socialdemócrata alemán, señaló que "el Parlamento Europeo apoya que se establezca una zona de libre comercio entre Estados Unidos y la Unión Europea para 2015".

Schulz consideró que la "Administración estadounidense está cambiando su enfoque geoestratégico de su viejo aliado europeo hacia la región Asia-Pacífico" y animó a redefinir una nueva alianza entre las dos orillas del Atlántico.

"Para defender nuestra democracia y valores comunes lo mejor es cooperar más de lo que lo hacemos ahora (entre EE.UU. y la UE). Esa es la razón por la que soy favorable a un tratado de libre comercio", indicó Schulz.

El presidente del Parlamento Europeo, que va por el segundo día de tres de visita en Washington, afirmó que el mundo ya "no es bipolar" y puso como ejemplo el G20 como foro en el que se reconoce una nueva realidad con los países emergentes como parte del nuevo escenario.

No obstante, recordó, no todos los países emergentes incluidos en el Grupo de los Veinte defienden los valores democráticos y sociales de Europa y Estados Unidos.

"En la era de globalización tenemos que cooperar más que nunca para defender nuestra democracia y nuestro modelo social", y criticó a los países que no respetan la libertad de expresión, no ofrecen salarios dignos o no se toman en serio la protección del medio ambiente.

En opinión de Schulz los nuevos cambios en los equilibrios a nivel mundial "crean una nueva era en las relaciones transatlánticas" y suponen una oportunidad para el futuro de las relaciones entre EE.UU. y Europa.

"Nos guste o no, estamos en esto juntos", aseguró Schulz, ya que ambas regiones comparten valores, historia, y una visión del mundo común y están fuertemente integradas económicamente, además de ser actores esenciales en los mercados financieros globales y jugar un rol principal en temas como derechos humanos o medio ambiente.

Reconoció, de todos modos, que existen asuntos espinosos en las relaciones entre Washington y Bruselas, como la cárcel de la Base de Guantánamo (Cuba), la vigencia de la pena de muerte en EE.UU. o las diferencias sobre cómo enfrentar los desafíos del cambio climático.