El presidente de Paraguay, Federico Franco, anunció hoy que su país comenzará el martes próximo una nueva etapa de prospecciones de petróleo en la región del Chaco.

El jefe de Estado dijo que esas tareas estarán a cargo de las firmas petroleras "Crescent Global Oil y President Oil", que desplazarán unas 30 maquinas de 10 toneladas para el estudio del suelo, cuyas muestras serán enviadas a Texas (EE.UU.).

Detalló que tras esos trabajos se definirán cuáles serán los puntos precisos para realizar las perforaciones, algunas de ellas de hasta 4.000 metros de profundidad.

"La información es que hay petróleo en cantidad y en calidad suficiente y eso confirma la presunción que tenían todos los paraguayos", dijo Franco en declaraciones a la radio Primero de Marzo de las que se hace eco la agencia pública IP Paraguay.

"Las posibilidades de que tengamos petróleo en la cuenca del Pirity (Chaco paraguayo) en cantidad y en calidad son reales", insistió el mandatario, quien remarcó que "hay mucha información" que le gustaría "compartir", para luego añadir que "probablemente no sea el momento".

Franco indicó el lunes durante un almuerzo con empresarios brasileños en Asunción que "en la cuenca del Pirity se ha encontrado petróleo" y habló sobre la posibilidad de que Paraguay se pueda sumar a los países productores de petróleo.

Por su parte, el viceministro paraguayo de Minas y Energías, Hugo Cacace, dijo hoy que hay indicios de petróleo en el Chaco, pero que se necesita avanzar en la exploración con la etapa de perforación para comprobar si la producción será rentable.

Cacace indicó que esperan contar con los primeros resultados en el primer semestre de 2013, según IP.

El Chaco es una vasta región semidesértica y poco poblada que ocupa la mitad norte de Paraguay, que libró por ella una guerra contra la vecina Bolivia en la década de los años 30 del siglo pasado.

Paraguay busca desde hace años petróleo en esa región, para no depender de los suministros del extranjero.

El país ya dispone de grandes recursos energéticos gracias a las dos hidroeléctricas que comparte con Brasil y Argentina sobre el río Paraná, aunque cede la mayoría de lo que producen a los dos vecinos a cambio de compensaciones económicas.