El expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva robó el protagonismo a la mismísima Sophía Loren en la gala de presentación del calendario Pirelli 2013 realizada hoy en Río de Janeiro.

Lula fue uno de los últimos invitados en llegar a la gala celebrada en un almacén del puerto de Río y se llevó todas las atenciones, incluidas las de los famosos extranjeros como el actor de Hollywood Owen Wilson, quien le pidió al exmandatario tomarse una foto en medio de la cena.

El exsindicalista fue homenajeado a mitad del evento y recibió un premio de manos del presidente de Pirelli, Marco Tronchetti Provera, por su labor en el gobierno brasileño entre 2003 y 2011.

En su discurso, Lula tuvo un guiño con Sophia Loren, la mayor estrella de la noche y de quien dijo que los jóvenes "no tienen el privilegio" de poder haberla visto en el cine.

El político también valoró los avances económicos y sociales que ha experimentado el país en los últimos años y que han hecho que Brasil sea "respetado y tomado en cuenta" en el mundo.

"Brasil no desperdiciará el siglo XXI como hizo con el XX", afirmó Lula, quien fue calurosamente aplaudido por los cerca de 600 invitados, en su mayoría del mundo del espectáculo y de los negocios.

Lula estaba sentado en la mesa de honor, que compartió con el magnate Eike Batista, el hombre más rico de Brasil y considerado como uno de los diez más adinerados del mundo.

La ceremonia fue dirigida por el actor brasileño Rodrigo Santoro y tenía en su programa la actuación de cantantes como Carlinhos Brown y Marisa Monte.

La fiesta tenía como motivo la presentación del calendario Pirelli, que en su edición de 2013 fue realizada por el fotógrafo de guerra Steve McCurry.