Los socialistas lusos reclamaron hoy que Portugal pueda acogerse a las nuevas medidas acordadas por la UE con Grecia y cuente con más tiempo para devolver su rescate financiero y tipos de interés más bajos.

El líder del Partido Socialista (PS) portugués, Antonio José Seguro, recordó en declaraciones a los periodistas que ésta es una petición de su organización lanzada hace meses e imprescindible para no ahogar con más medidas de austeridad las posibilidades de crecimiento del país.

"Portugal necesita continuar con la consolidación de sus cuentas, pero para cumplir sus compromisos -con la UE y el FMI, las entidades prestamistas de su ayuda financiera- necesita de más tiempo y menos intereses", recalcó el líder del principal grupo de la oposición lusa.

El acuerdo alcanzado hoy con Grecia después de trece horas de negociaciones supone una flexibilización de los plazos de cumplimiento de sus objetivos de déficit para garantizar la sostenibilidad de la deuda helena.

En este sentido, el secretario general del PS criticó al primer ministro luso, Pedro Passos Coelho, por no exigir a sus socios internacionales una "mejora de las condiciones" que sirva para "garantizar al menos la igualdad" respecto a los nuevos compromisos alcanzados con Atenas.

"No se trata de ir a Europa a pedir un trato de preferencia, sino de recordar que somos aliados y socios, que tenemos la misma dignidad que el resto de países y que Portugal quiere cumplir, pero para ello las condiciones deben ser adaptadas a la nueva realidad", insistió.

Seguro defendió que la situación europea ha cambiado desde que Portugal, entonces gobernado por los socialistas, firmó el rescate, en mayo del año pasado, acuciado por el empeoramiento de su crisis económica y las dificultades para financiarse en el mercado.

El líder socialista subrayó que hoy mismo la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ha agravado sus previsiones para Portugal relativas a 2013 y augura una recesión del 1,8 %, ocho décimas más que la estimada por el Gobierno y dos décimas superior a los cálculos del Banco Central luso.

"Las políticas de austeridad, más que solucionar los problemas del país, los han empeorado", subrayó Seguro.

Portugal se encuentra intervenido por la UE y el Fondo Monetario Internacional (FMI) desde mayo de 2011, cuando pactó con los organismos internacionales el rescate, de 78.000 millones de euros, a cambio de un severo programa de ajustes y recortes.

A pesar de que el Ejecutivo luso ha aplicado draconianas medidas de austeridad en el último año, todavía afronta dificultades para cumplir con sus metas de reducción del déficit público.

Los presupuestos lusos para 2013, que ya aprobados de forma general en octubre y cuyo debate final, sobre enmiendas y añadidos, se celebra hoy en el Parlamento, recogen de nuevo fuertes recortes de gastos y un aumento de la carga fiscal media del treinta por ciento.