Los productores europeos de leche pusieron hoy fin a la protesta de dos días llevada a cabo ante las instituciones europeas para pedir medidas a favor del sector que permitan paliar la caída de los precios.

Los tractores llegados el lunes a la capital belga, procedentes de distintas regiones de Bélgica, Francia, Holanda, Austria y Alemania, realizaron a las 12:00 horas GMT un último recorrido por las calles colindantes al Parlamento Europeo, en torno a la plaza de Luxemburgo, donde muchos ganaderos pernoctaron la pasada noche.

Representantes, tanto de la Comisión Europea como del Parlamento Europeo, se personaron en el lugar esta mañana para hablar con los manifestantes.

El comisario europeo de Agricultura, Dacian Ciolos, dejó claro en su encuentro con los participantes en la acción de protesta que el sector lácteo es "prioritario" para Bruselas y subrayó que no se pueden encontrar soluciones a los problemas existentes "de la noche a la mañana".

Asimismo, invitó a los ganaderos a participar en el debate que expertos independientes llevarán a cabo de aquí a mediados de 2013 para "poner sobre la mesa ideas más adaptadas a la realidad del sector".

El presidente de la comisión de Agricultura del Parlamento Europeo, Paolo de Castro, pidió al sector que trabaje junto con las instituciones comunitarias "en lugar de buscar el enfrentamiento", dado que los intereses que todos persiguen "son comunes".

Los participantes en la manifestación piden que el mercado de la leche sea regulado de "manera efectiva", de modo que los productores reciban en el futuro unos precios que les ayuden a hacer frente a los costes de producción y alertan de que la crisis económica, unida a la propia que ya sufre el sector, amenaza la supervivencia de cientos de instalaciones en Europa.

En la primera jornada de protestas se produjo una marcha de tractores que colapsó el tráfico en Bruselas al ocupar varias arterias principales de la capital belga.

Los vehículos hicieron un recorrido por el barrio donde están las sedes de las instituciones europeas y se detuvieron en el Parlamento Europeo, donde regaron con unos 15.000 litros de leche la fachada de uno de sus edificios.

Además, los ganaderos encendieron varios fuegos en la zona y protagonizaron algunos enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.