Los comisionados antidrogas de América analizarán a partir de mañana en Cosa Rica temas como el impacto del tráfico de drogas en el continente y los mecanismos para responder más eficientemente a sus amenazas.

Los funcionarios participarán en las sesiones de la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (CICAD), de la Organización de Estados Americanos (OEA).

El comisionado antidrogas de Costa Rica, Mauricio Boraschi, asumirá la presidencia de CICAD durante este periodo de sesiones, que concluirá el viernes.

Bosrachi indicó en un comunicado que su función tendrá como prioridad lograr que la Comunidad Internacional, principalmente los países hispanoamericanos, "vuelvan sus ojos" hacia Centroamérica para concretar una "mayor cooperación tecnológica y económica para hacer frente al grave problema que afronta la región con el narcotráfico y el crimen organizado".

"El flujo de drogas y dinero sucio proveniente del lavado son parte de los problemas que afronta el istmo y la cooperación internacional es fundamental para combatir este flagelo, ya que nuestros países no cuentan con los recursos suficientes", señaló Boraschi.

La reunión de CICAD, que se celebrará en un hotel de montaña fuera de San José, pretende "identificar las fortalezas, debilidades, progreso y retrocesos de las políticas y programas antidrogas en cada Estado en el hemisferio".

Además, asistir a los países en la generación de apoyo interno en su lucha contra las drogas, estimulando el cambio y el desarrollo de sistemas de control de drogas.

Se estima que más del 80 % de la droga que llega a Estados Unidos desde Suramérica pasa por Centroamérica, región que actualmente tiene los índices de violencia más altos del mundo.

Los Gobiernos de la región atribuyen esta situación al narcotráfico y al crimen organizado, por lo que constantemente buscan ayuda internacional para combatir a los grupos traficantes.