La ONU reclamó hoy al Gobierno de Colombia mayor efectividad para proteger los derechos de los afrodescendientes y alertó de la falta de compromiso, lo que provoca que estas comunidades sean las principales víctimas del conflicto armado y se estanquen los índices de desarrollo humano.

Durante la presentación del documento "Afrocolombianos: sus territorios y condiciones de vida", incluido en el Informe de Desarrollo Humano del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), su representante en Colombia, Bruno Moro, resaltó esa falta de compromiso.

"Hoy en día el problema de supervivencia y reconocimiento de las comunidades afrocolombianas no se define por la ausencia de reconocimiento formal de derechos, sino por la debilidad del compromiso de la sociedad y la falta de capacidad del Estado para hacerlos realidad", afirmó Moro en Bogotá.

Según el representante de la ONU, "aún queda un largo camino por recorrer pues, desafortunadamente, persisten prejuicios y estereotipos sobre las creencias y las costumbres de los miembros de las comunidades afro".

Esos estereotipos, agregó, "sirven de sustento a posturas intolerantes (...), que incluso justifican las agobiantes condiciones de pobreza y exclusión en las que viven la mayoría de ellos".

Entre 1997 y 2009, más de 286.000 afrocolombianos fueron desplazados de sus territorios en forma individual o colectiva, lo que les convirtió en ese periodo en el principal grupo étnico víctima de ese flagelo vinculado al conflicto, recordó Moro.

"La falta de reconocimiento ha sido el telón de fondo para que algunos representantes del sector público y privado consideren legítimo ignorar sus preocupaciones cuando se trata de implementar en sus territorios megaproyectos de desarrollo económico", añadió.

El informe del PNUD aboga por la protección de los derechos de propiedad colectiva de estas comunidades como "precondición" para su preservación y alerta de los riesgos que amenazan la autonomía de estos pueblos.

Este organismo también propuso hacer visible la problemática del despojo ilegal de tierras, así como revelar quiénes son los responsables, para evitar los obstáculos que enfrenta el proceso de titulación colectiva de los territorios afros.

Colombia es el segundo país de Iberoamérica con mayor número de afrodescendientes, que conforman el 20 % de la población, seguido por Brasil, con el 50 %; y por delante de Venezuela, con un 10 %.