La economía mexicana, que este año crecerá el 3,8 % de su PIB, sufrirá cierta ralentización el próximo ejercicio al 3,3 % debido a la debilidad de sus principales socios comerciales, antes de subir a un 3,6 % en 2014

En su informe semestral de Perspectivas publicado hoy, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) corrigió al alza en dos décimas sus cálculos sobre el Producto Interior Bruto (PIB) de México para 2012, mientras que lo rebajó en otras cinco el de 2013.

La razón es que el sector manufacturero mexicano, que ha mejorado su competitividad desde 2009 y ha podido recuperar cuota de mercado en el exterior, se está viendo afectado en este final de año por la situación de los países que reciben el grueso de sus exportaciones, y muy en particular Estados Unidos.

La OCDE indicó que conforme la economía mundial, y en particular la de Estados Unidos, repunte a finales de 2013 y en 2014, eso repercutirá positivamente en el ritmo de progresión de México.

Los datos para México son notablemente mejores que para el conjunto del conocido como el "Club de los países desarrollados", que va a limitar el aumento de su PIB este año al 1,4 % y otro tanto en 2013, antes de acelerar el ritmo al 2,3 % en 2014.

De hecho, únicamente Chile y Turquía presentan evoluciones más favorables que las anticipadas para México entre los 34 miembros de la organización en los dos próximos ejercicios.

Otro de los parámetros que ilustran esa mejora es la tasa de desempleo, que después de bajar dos décimas en 2012 al 5 %, se espera que se mantenga en ese nivel en 2013 y siga disminuyendo una décima suplementaria en 2014.

Uno de los pocos elementos de preocupación de los autores del estudio para México es la inflación, que en 2012 va a subir a una media del 4,1 %, por encima de la banda de fluctuación que había fijado el banco central, entre un punto por encima y otro por debajo del 3 %.

La organización, que lo atribuyó sobe todo a una sucesión de elementos temporales -como un brote de gripe aviar o la sequía en grandes centros internacionales de producción agrícola-, dijo esperar que el índice de precios al consumo se modere para quedar en un 3,6 % el año próximo y en el 3,3 % en 2014.

En ese contexto, apostó por un endurecimiento de la política del banco central.

El conocido como el "Club de los países desarrollados" advirtió de que hay riesgos a la baja sobre sus cálculos para la economía mexicana, si se produjera una ralentización todavía más marcada en Estados Unidos, o si empeorara la situación por la crisis de las deudas soberanas en Europa.

No obstante, puntualizó que México dispone de un margen "amplio" tanto en política monetaria como fiscal para reaccionar en caso de deterioro

La OCDE también pidió que se vigilen de cerca los flujos de entrada de capitales, que han estado incrementándose rápidamente, ante la posibilidad de que se produzca un cambio de tendencia abrupto.

Pero simultáneamente, constató que gracias a la acumulación de reservas de divisas y a unos fundamentos macroeconómicos potentes, México no debería tener dificultades para impedir eventuales turbulencias.