La elección de Mark Carney como próximo gobernador del Banco de Inglaterra ha sido el secreto mejor guardado del ministro británico de Economía, George Osborne, que eludió los pasos de la designación para contratar al banquero canadiense.

Osborne sorprendió a políticos, banqueros, expertos financieros y la prensa cuando anunció el lunes en el Parlamento que el próximo responsable del banco emisor inglés, en sustitución de Marvyn King, será el actual gobernador del Banco de Canadá.

Según informa hoy la prensa británica, el titular de Economía llevaba tiempo interesado en Carney, un hombre con impecables antecedentes académicos y profesionales, pues, además de estudiar en las Universidades de Harvard (EEUU) y Oxford (Inglaterra), fue banquero de Goldman Sachs y después gobernador del Banco de Canadá.

La designación del hombre que sustituirá a King en julio de 2013 había empezado hacía meses y se seguía un proceso transparente a fin de considerar las distintas candidaturas, y todo indicaba que el favorito era el actual subgobernador del banco, Paul Tucker.

Sin embargo, Osborne estaba interesado en las credenciales de Carney para hacerse cargo del Banco de Inglaterra en momentos de una dura crisis económica y porque habrá cambios en la regulación bancaria destinados a evitar futuras crisis financieras.

Aunque el ministro quería a Carney, éste no se sentía particularmente atraído por el puesto por razones personales y porque consideraba que el sueldo era bajo, según la prensa.

Al parecer, la familia de Carney -quien es padre de cuatro hijas y su mujer, Diana, es economista británica- está bien en Canadá.

Así, el matutino "Financial Times" (FT) afirma hoy que, en medio de un gran secreto, Osborne finalmente disuadió al banquero canadiense en una reunión de ministros de Finanzas y gobernadores de bancos centrales del Grupo de los Veinte (G20, países desarrollados y emergentes) celebrada a principios de mes en México.

Aunque el plazo había finalizado, Osborne estaba tan empeñado en contratar a Carney que el Departamento del Tesoro alteró el proceso interno y permitió que el banquero viajara a Londres este mes a presentar su candidatura y fuera entrevistado por el mismo ministro.

Para convencerle, indica el FT, Osborne decidió mejorarle el sueldo y reducir su mandato de 8 a 5 años.

Según los medios británicos, Carney pasará a ganar 480.000 libras (unos 595.200 euros) brutas anuales, frente a las 305.000 libras (unos 378.200 euros) brutas anuales que gana Mervyn King.

Además, se le pagará los gastos de vivienda en Londres, si bien el Tesoro ha insistido en que el Banco de Inglaterra no se hará cargo de las matrículas escolares de sus hijas.

Según el FT, la designación de Carney fue tan secreta que eran pocas las personas que lo sabían e incluso Tucker se enteró de que no sería nombrado gobernador ayer por la mañana.

El pasado viernes, Osborne llamó por teléfono al ministro de Finanzas de Canadá, Jim Flaherty, para hablar de la designación, mientras que el primer ministro británico, David Cameron, hizo lo mismo el pasado domingo con su colega canadiense, Stephen Harper, de acuerdo con la información publicada por el FT.

Mark Carney será el primer extranjero en ponerse al frente del Banco de Inglaterra, puesto desde el que deberá supervisar el sistema bancario británico y prevenir futuras crisis financieras.

El economista canadiense, que solicitará la nacionalidad británica, concluirá su actual mandato en el Banco de Canadá el próximo mayo y asumirá el nuevo puesto en el banco emisor inglés a partir de julio de 2013.

La entidad que emite la libra esterlina fue fundada en 1694, nacionalizada el 1 de marzo de 1946 y se convirtió en una institución independiente del Gobierno en 1997.