Japón donó hoy 5 millones de dólares a El Salvador para el mejoramiento del equipo tecnológico de gestión de riesgos, entre el que destaca la red de monitoreo sísmico y de tsunami.

El canciller salvadoreño, Hugo Martínez, y el representante residente de la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (JICA) en El Salvador, Yoshikazu Tachihara, firmaron el acuerdo que oficializó la donación en un acto celebrado en la Cancillería de este país centroamericano.

La donación servirá para adquirir un mareógrafo que será instalado en el puerto de La Libertad (centro), cinco estaciones de banda ancha para medir con exactitud la magnitud de los sismos que se dan en el mar, "y eso es clave a la hora de determinar si podemos tener un tsunami", dijo a periodistas el ministro de Medio Ambiente, Herman Rosa Chávez.

Indicó que también se utilizarán para mejorar las estaciones sísmicas del país y ayudarán al fortalecimiento de la Dirección de Protección Civil, dijo a Efe un portavoz del JICA.

"Al mejorar el equipo para el monitoreo de estos fenómenos naturales (tsunamis y terremotos) estaremos comprendiendo más los impactos de los mismos y nos permitirá formular mejores planes de respuesta, sistemas de vigilancia, detección y zonas vulnerables", indicó Martínez.

Por su parte, Tachihara indicó que el deseo de su gobierno es que El Salvador "sea más seguro y menos vulnerable ante los desastres naturales".

Martínez destacó que este país centroamericano tiene una estrecha relación diplomática con Japón desde 1936, año en el que iniciaron sus "lazos bilaterales", y los han llevado a realizar programas sociales, económicos y educativos, entre otras áreas, "que han permitido el desarrollo de nuestros pueblos", añadió.