El presidente Sebastián Piñera y un par de ex mandatarios chileno exigieron el martes a la Corte Internacional de Justicia (CIJ), que zanjará el diferendo marítimo entre Perú y Chile, que se pronuncie en base al derecho internacional, respetando los tratados vigentes.

Piñera y los ex presidentes Patricio Aylwin (1990-1994), Eduardo Frei (1994-2000) y Ricardo Lagos (2000-2006) sostuvieron una larga reunión en el palacio de La Moneda, la sede de gobierno, donde trataron el tema. La única ausente fue la ex presidenta Michelle Bachelet (2006-2010) debido a la intensa agenda que desarrolla como líder de ONU Mujer.

Concluida la cita, Lagos y Frei, a los que luego se sumó Piñera, coincidieron en exigir a la corte, con sede en La Haya, que falle conforme a derecho y considerando los tratados vigentes.

Piñera dijo que la reunión "refleja la unidad de todos los chilenos para defender una causa que es de todos los chilenos, como es la defensa de nuestros mares..., territorios, cielos y también de nuestra soberanía".

Perú desconoció en enero del 2008 los tratados con Chile que demarcan la frontera marítima, y demandó a la CIJ que trace nuevas fronteras en el mar, utilizando una línea equidistante en reemplazo del paralelo, vigente junto con los tratados de 1952 y 1954, suscritos por ambos países, y también por Ecuador.

Perú sostiene que los documentos no son tratados sino acuerdos pesqueros.

La arremetida gubernamental por explicar aun más la postura de Estado a los chilenos en la controversia marítima con Perú, iniciada hace varias semanas, se registra a días del inicio en La Haya de los alegatos orales en que ambas naciones explicarán y fundamentarán sus respectivas posiciones. El 3 y 4 de diciembre será el turno de Perú y 6 y 7 de Chile.

"Lo que esperamos con mucha fuerza es que el fallo sea un fallo en derecho, que reconozca los tratados válidamente celebrados y plenamente vigentes", dijo Piñera.

El gobernante reiteró su preocupación, expresada en la víspera, "porque queremos un fallo en derecho".

Sin nombrarlo, Piñera aludió al dictamen de la CIJ en el diferendo marítimo entre Colombia y Nicaragua, donde no existían tratados de por medio y la corte mantuvo la soberanía de Colombia sobre el archipiélago de San Andrés, pero otorgó el mar adyacente a dos de las isla a Nicaragua.

"Lo único que nos parece importante es que la corte falle conforme a derecho, y esto nos parece fundamental porque de no hacerlo, se erosiona el prestigio de la corte internacional", declaró Lagos.

Frei fue más explícito y criticó la resolución de La Haya, por considerar que falló salomónicamente, al mantener las islas en poder de Colombia y otorgar a Nicaragua mar que antes no tenía.

"Los acuerdos salomónicos no pueden funcionar ni Chile puede aceptarlos", declaró el ex mandatario.

"El fallo de Nicaragua y Colombia es bien inentendible: a uno se le entrega islas y a otro se le entrega mar. La situación es bien complicada y además, involucra a otros países de la región", agregó.