Los presidentes de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, y del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, dijeron hoy en la Eurocámara que ven opciones de acuerdo sobre el presupuesto comunitario para 2014-2020, después de que en la última cumbre sobre esta cuestión no se alcanzara una posición común.

Barroso defendió que la reunión extraordinaria de la semana pasada sobre presupuesto sirvió para acercar posiciones y que "las delegaciones se fueron siendo más comprensivas con las líneas rojas de cada uno".

"El intercambio de puntos de vista nos servirá para llegar a un acuerdo en las próximas semanas", señaló Barroso, que compareció ante el Parlamento Europeo junto a Van Rompuy para informar de los resultados de la última cumbre sobre presupuesto.

Igualmente optimista sobre el acuerdo se mostró Van Rompuy, quien se declaró "convencido" de que es posible llegar a un acuerdo y apuntó que "el coste de no alcanzarlo es demasiado elevado".

Antes del turno de palabra de los eurodiputados, Barroso llamó la atención sobre las "presiones" que recibió el Ejecutivo comunitario de algunas delegaciones nacionales en la cumbre sobre el presupuesto anual que terminó sin acuerdo la semana pasada en Bruselas.

"Si hay un aspecto que no me gustó nada, es esa actitud clara de presión entre bastidores por parte de algunos hacia la Comisión", dijo Barroso.

El presidente del Ejecutivo comunitario, quien no se refirió a ningún país expresamente, añadió que esas presiones se limitaban "a los pasillos", pues dentro de la sala de debate este "fue constructivo y educado".

Barroso volvió a justificar su propuesta de presupuesto comunitario plurianual, que apoyan los grandes grupos de la Eurocámara, aunque no es suficientemente austero para países como Reino Unido o Alemania, pasando por Italia.

Por su parte, el presidente del Consejo apuntó que las negociaciones dibujaron una realidad compleja que "no puede resumirse en caricaturas o titulares".

"No todos los contribuyentes netos pidieron reducciones presupuestarias", precisó.

Los veintisiete miembros de la UE fracasaron la semana pasada en alcanzar un acuerdo sobre el presupuesto comunitario de 2014-2020 por sus divergencias sobre los gastos de la Unión Europea y decidieron darse otra oportunidad a principios de 2013 para intentarlo de nuevo.

La propuesta que hay sobre la mesa cifra las cuentas comunitarias para los próximos siete años en 973.000 millones de euros, 80.000 millones menos que los propuestos inicialmente por la Comisión Europea.

Van Rompuy tendrá que modificar de nuevo esas cifras hasta convencer a los favorables a recortes extremos y a los que no quieren oír que esas rebajas puedan afectar a los sensibles capítulos de agricultura y cohesión.

(Para más información del Parlamento Europeo www.euroefe.com)