Los cancilleres de Argentina y Brasil revalorizaron hoy el proceso de integración bilateral como mecanismo para una inserción conjunta en un mundo de grandes transformaciones en plena marcha.

Al disertar en la primera jornada de la décimo octava edición de la conferencia anual de la Unión Industrial Argentina (UIA), el brasileño Antonio Patriota y el argentino Héctor Timerman coincidieron además en señalar la alianza de ambas naciones como la base para la integración suramericana.

En la conferencia que se desarrolla en Los Cardales (a 60 kilómetros de Buenos Aires), Patriota destacó que Argentina y Brasil representan juntas la quinta economía mundial, una fuerza pese a la cual, dijo, ambos países deben esforzarse por perfeccionar su integración debido a la crisis global que ya se hace sentir en Suramérica por varias vías, entre ellas la del comercio.

"Es un desafío pensar la articulación de nuestro potencial en este momento. Deseo que pensemos nuestra inserción internacional de un modo conjunto", afirmo el canciller brasileño.

Patriota dijo que en esta tarea de proyección conjunta Argentina y Brasil deben tener presente las transformaciones que operan en el mundo, la multipolaridad, el surgimiento de nuevos actores globales, especialmente el avance de países en desarrollo, y un futuro donde China será la primera economía mundial, India la segunda y Estados Unidos será desplazado al tercer sitio.

Asimismo, Patriota destacó la importancia del Mercosur, bloque fundado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay y al que se adhirió Venezuela como socio pleno.

En este sentido, afirmó que Mercosur "funciona como una cámara de de ensayo para la integración suramericana", con vistas a la constitución de los que denominó un "frente de libre comercio" suramericano para 2019.

A su turno, Timerman retomó la idea de una "reconfiguración" del orden mundial, con un modelo económico de acumulación financiera en crisis y el surgimiento de un escenario multipolar.

En este sentido, dijo que también hay un "cambio de reconfiguración de la integración regional", desde un foco puesto solo lo meramente comercial a otro que "revaloriza la política y el papel del Estado en el diseño de la integración y la reducción de las asimetrías".

Timerman dijo que la crisis global obliga en el corto plazo a defender a la región de "los coletazos para evitar ser los perdedores de esta batalla comercial impulsada por los países desarrollados".

Afirmó que Argentina y Brasil deben trabajar juntos para lograr un sistema de comercio internacional "equilibrado" y para bregar en el G20 que los países emergentes tengan niveles de representatividad "más adecuados" en los organismos financieros internacionales.

Por su parte, el asesor especial de Asuntos Internacionales de la Presidencia de Brasil, Marco Aurélio García, señaló las potencialidades de Suramérica para una inserción conjunta en el mundo.

Entre estos factores, destacó su riqueza energética, minera, en agua, su producción agrícola, un "peso industrial no despreciable y en proceso de maduración" y una población de 400 millones de personas "que es un mercado consumidor que crea un eje dinámico de bienes de consumo interno fundamental para enfrentar las crisis internacionales".

Destacó, además, que la región es una zona de paz, de democrática, sin conflictos étnicos ni religiosos y que, por lo tanto, "puede asegurar condiciones favorables para una actividad económica sana".

García sostuvo que Argentina y Brasil "no agotan el proceso de integración regional", pero aseguró que su relación bilateral tiene un "impacto fundamental" en el futuro de este proceso suramericano.

La conferencia anual de la UIA concluirá este miércoles con la participación de las presidentas de Brasil, Dilma Rousseff, y de Argentina, Cristina Fernández.