El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, defendió hoy en Viena la creación del centro interreligioso "Rey Abdalá bin Abdelaziz" como una aportación al entendimiento y a la paz en el mundo.

El ministro español señaló en declaraciones a Efe tras la inauguración del centro que el objetivo de esta entidad es "lograr un mundo en paz, más estable, más armonioso y más amable".

"Es lo que este centro pretende conseguir, en unos momentos de importantes turbulencias en todo el mundo, y en los que la religión ha sido muchas veces, más que una solución, un problema", indicó García-Margallo.

"Lo que intentamos hacer es invertir la ecuación para que sea no parte de un problema sino parte de una solución", precisó.

El centro inaugurado hoy en el casco histórico de Viena cuenta con el respaldo de Austria, España y Arabia Saudí.

Ese país musulmán, donde no se tolera otra religión que no sea el islám, asume la mayor parte de la carga financiera, mientras que el Vaticano tiene categoría de Estado observador del centro, con rango de organismo internacional.

"La tolerancia es intentar entender al otro, no imponer las ideas que uno tiene. Cuando se entiende al otro, el diálogo y la convivencia son infinitamente más sencillos", dijo García-Margallo en referencia a críticas surgidas en Austria acerca del rol dominante de Arabia Saudí en el centro.

Lo importante, según el ministro, es favorecer el diálogo "sin prejuicios que han envenenado la convivencia durante mucho tiempo y que siguen envenenando la convivencia en muchos lugares del mundo todavía hoy".

En cuanto a España, el ministro destacó que "después de recuperar la libertad y la democracia aprendimos a respetar las diferentes religiones y a las diferencias culturales, a ponernos en el lugar del otro".

"España tiene mucho que ganar en este tema. España puede ser un pivote, un centro de reunión de personas que tienen convicciones, creencias y culturas muy diferentes", concluyó el ministro.

En el directorio de nueve miembros del centro estarán las cinco principales religiones del mundo, el cristianismo -a través de las iglesias católica, ortodoxa y anglicana-, el islam, -que contará con un representante suní, uno chií y otro wahabí (la rama más seguida en Arabia Saudí)- el judaísmo, el hinduismo y el budismo.

Tras la inauguración de hoy, en la que participaron los ministros de Exteriores de Austria, España y Arabia Saudí, se celebrará además un acto oficial en el Palacio Real de Viena al que asistirá también el secretario general de la ONU, Ban ki-moon.