La Presidencia egipcia ordenó hoy a la Fiscalía General que acelere sus investigaciones sobre la muerte de dos jóvenes durante los últimos choques en Egipto entre manifestantes y las fuerzas de seguridad.

En un comunicado, la Presidencia pidió al nuevo fiscal general, Talat Ibrahim, que presente ante la Justicia a los implicados en la muerte de Gaber Salah y Islam Masud.

La nota aseguró que "los que causan la muerte de cualquier egipcio serán sancionados" e instó a que las manifestaciones sean pacíficas.

Una de las víctimas, el activista islamista Islam Masud, de 15 años de edad, murió ayer en el asalto a una sede de los Hermanos Musulmanes en la localidad de Damanhur, en el norte de Egipto.

En Damanhur estallaron enfrentamientos entre opositores y partidarios del presidente egipcio, Mohamed Mursi, en el marco de las protestas por la declaración constitucional que blinda sus poderes frente a la Justicia.

La segunda víctima, Gaber Salah, que pertenece al Movimiento 6 Abril, murió el martes pasado como consecuencia de un disparo en la cabeza durante choques con las fuerzas de seguridad en el centro de El Cairo tras unas protestas para conmemorar a los "mártires" del año pasado.

Los funerales de los dos jóvenes se celebraron hoy, el de Masud en Damanhur y el de Salah en la mezquita de Omar Makram, situada en la plaza Tahrir de El Cairo.

En Tahrir, se mantiene una acampada desde el pasado viernes en protesta por las últimas medidas de Mursi, y durante las exequias se lanzaron consignas contra los Hermanos Musulmanes, grupo al que perteneció Mursi hasta asumir la Presidencia en junio pasado.

Los disturbios se han extendido en Egipto desde que el pasado jueves Mursi declaró que todas sus decisiones son definitivas e inapelables ante la Justicia hasta la entrada en vigor de una nueva Constitución y que las actuales Cámara alta del Parlamento y Asamblea Constituyente son indisolubles.

Entre las medidas adoptadas por el presidente figura el cese del entonces fiscal general, Abdelmeguid Mahmud, y su reemplazo por Ibrahim, en virtud de una nueva ley que fija en cuatro años el tiempo máximo para desempeñar este cargo.