El secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, y los ministros de Asuntos Exteriores de Arabia Saudí, Austria y España, son los invitados más destacados de la inauguración hoy de un centro internacional para el diálogo interreligioso en Viena.

El Centro Rey Abdalá bin Abdelaziz para el Diálogo Interreligioso e Intercultural pretende convertirse en "un puente que facilite el dialogo" entre credos con el fin de "mejorar la cooperación, el respeto a la diversidad, la justicia y la paz", según se presenta la propia institución.

En el centro, promovido por Arabia Saudí y apoyado por España y Austria, el Vaticano tendrá categoría de Estado observador.

En el directorio de nueve miembros estarán presentes las principales religiones del mundo, el cristianismo católico, ortodoxo y anglicano-, el islám, -en sus ramas suní, chií y wahabí (la más seguida en Arabia Saudí)- el judaísmo, el hinduismo y el budismo.

Entre los miembros del directorio sólo hay una mujer, la budista japonesa Kosho Niwano.

En el tratado fundacional del centro, financiado por Arabia Saudí durante los primeros tres años y abierto a otros Estados y organismos, no se habla de fomentar la libertad religiosa, sino de favorecer "el respeto entre religiones".

A pesar de que Riad financia el centro, su secretario general, el saudí Faisal bin Abdulrahman bin Muammar, explicó a Efe que "no habrá interferencias políticas de ningún tipo" y que el directorio será el único responsable de las actividades del centro.

Bin Abdulrahman bin Muammar subrayó también que la independencia del directorio está consagrada en los estatutos del centro.

Recordó también que la idea del centro nació en julio de 2008 en la Conferencia Mundial sobre el diálogo de Madrid y donde se propuso crear un marco interreligioso para favorecer el diálogo y la paz.

En Austria, sede del centro, algunos partidos políticos y organizaciones han criticado que Arabia Saudí, una país en el que no existe libertad religiosa y cuya religión oficial es el ultraconservador islam wahabí, pretenda favorecer el diálogo.

"Estamos recibiendo críticas aquí y en Arabia Saudí, pero la única respuesta a estas críticas es el diálogo", dijo Bin Abdulrahman bin Muammar en rueda de prensa.

Según fuentes diplomáticas austríacas, la iniciativa se debe a una petición del rey de Arabia Saudí para favorecer la apertura en los ultraconservadores sectores religiosos de su país, guardián de los lugares santos islámicos de La Meca y Medina.