El estado de salud del arquitecto brasileño Óscar Niemeyer, de 104 años y hospitalizado desde comienzos del mes por problemas renales, presentó una "discreta mejoría" pero aún preocupa, según el boletín médico divulgado hoy por el Hospital Samaritano de Río de Janeiro.

"De acuerdo con los médicos Fernando Gjorup y José Suassuna, tras la visita al paciente este lunes el estado clínico del arquitecto presentó una discreta mejoría pero aún inspira cuidados", asegura el boletín.

Niemeyer aún es sometido a un tratamiento con hemodiálisis y a fisioterapia respiratoria en la unidad coronaria en la que está ingresado, pero está lúcido, agrega la nota.

Los médicos informaron igualmente que no hay previsión sobre cuándo podrán dar de alta al arquitecto.

El creador de los principales palacios y edificaciones públicas de Brasilia fue ingresado el 2 de noviembre debido a dificultades para alimentarse y beber líquidos, pero su estado de salud se agravó ya en el hospital por insuficiencias renales y por dos hemorragias digestivas.

Esta es la tercera hospitalización del considerado padre de la arquitectura modernista brasileña en lo que va del año.

El arquitecto estuvo internado diez días en el mismo hospital en octubre por una deshidratación y en mayo ya había pasado 16 días para ser tratado de una neumonía.

En junio falleció en el mismo hospital su única hija, Ana María, a los 82 años, debido a un enfisema pulmonar.

El discípulo del suizo Le Corbusier y defensor de la línea curva en arquitectura cumplirá 105 años el próximo 15 de diciembre, mientras su estudio de arquitectura trabaja en varios proyectos en Marruecos, Argelia y Francia.