Una empresa española fue acusada de vender ilegalmente maquinaria susceptible de utilizarse en el programa nuclear de Irán, informó el lunes el gobierno.

La compañía, con sede en Durango — en la región norte del País Vasco_, utilizó una sociedad tapadera en Turquía para eludir los controles aduaneros de España, que prohíbe el comercio de tecnologías que puedan aplicarse a programas de desarrollo de armamento nuclear.

El número de detenidos e implicados permanece bajo secreto judicial. Pero los responsables de la trama se enfrentan a penas de prisión y multas superiores a los 9 millones de dólares, dijo en un comunicado la Agencia Tributaria del Ministerio de Hacienda, que lideró la operación.

La empresa ya intentó vender sus productos a Irán en 2009, pero le fue denegado el permiso. Tres años después, consiguió enviar presuntamente siete máquinas a Teherán a través de una sociedad fantasma en Estambul, cuyo domicilio era un pequeño apartamento vacío.

El gobierno confirmó que la mercancía salió de España, pero no pudo asegurar que llegara a Irán.

Las máquinas vendidas se utilizan para la fabricación de hélices. El material pude tener distintos usos, pero las investigaciones apuntan que su destino eran las turbinas de las plantas de generación de energía nuclear de Irán.