Las elecciones primarias en el partido gobernante de Israel, el derechista Likud, terminaron hoy a las 22:00 hora local (20:00 GMT) después de una serie de anomalías técnicas y rodeadas de polémica que obligaron a aplazar un día todo el proceso.

Al cerrar las últimas urnas el índice de participación fue de alrededor del 58 %, solo 6 puntos más que ayer, informó la edición digital del diario Yediot Aharonot.

La Comisión Electoral decidió en el último momento que solo las urnas en los asentamientos judíos de Judea y Samaria, nombres bíblicos para Cisjordania, permanecerían abiertos hasta las 22.00 pero las protestas de algunos militantes prolongaron la jornada en todo el país.

Poco más de 71.000 militantes, de los más de 123.351 registrados, ejercieron su derecho a voto en unas primarias de las que saldrá la lista del partido que dirige el actual primer ministro, Benjamín Netanyahu, para las próximas elecciones generales israelíes, convocadas de forma anticipada para el 22 de enero.

Como en otras ocasiones, las primarias del Likud han estado marcadas por las acusaciones de "pactos" entre candidatos para "cargarse" a rivales o favorecer a otros más afines ideológicamente, en un método electoral que fue criticado hace unos años por el Tribunal Supremo de Israel.

Al ventilar el recurso de un damnificado, los jueces consideraron que las primarias del Likud eran antidemocráticas y exhortaron a los dirigentes del partido a revisar todos los mecanismos internos de elección, lo que no se ha hecho.

El sistema favorece a los candidatos con mayor apoyo en la base del partido o en los sindicatos de grandes empresas, y perjudica a los que, aunque de gran reputación, no dedican sus esfuerzos a cultivar el apoyo de las masas.

En ese sentido la pregunta de la jornada era si personajes como los ministros Beni Beguin, hijo del fundador del Likud y ex primer ministro Menahem Beguin, o Dan Meridor, uno de los conocidos "príncipes" del partido, conseguirán entrar en la lista de candidatos para la próxima legislatura.

"El puesto de Beni Beguin no está garantizado (..) y Karmel Shama (otro diputado de la actual legislatura) tampoco porque me consta que estaba en una de las listas negras", afirmó Roni Miló, exdirigente del Likud, en declaraciones a la edición digital del Yediot Aharonot.

Los resultados, que exigen el recuento de las urnas en 132 colegios electorales, se darán a conocer de madrugada en los Jardines de Exposición de Tel Aviv, epicentro de la jornada electoral.

Las primarias del Likud, que no incluyen la elección del dirigente del partido, para quien está reservado el puesto número 1 de la lista, comenzaron ayer domingo por la mañana y debido a anomalías técnicas en los servidores del partido fueron prorrogadas a hoy.

Los colegios electorales funcionaron hoy con normalidad entre las 11:00 (9:00 GMT) y las 22:00 (19:00 GMT), aunque la afluencia de militantes fue escasa y los colegios permanecieron casi desiertos hasta horas de la tarde.

Según los comentaristas locales, solo los primeros 20 o 25 candidatos tienen posibilidades reales de llegar a ser diputados, porque el Likud se presenta a las elecciones generales en conjunto con el partido de ultraderecha Israel Beteinu, del ministro de Exteriores, Avigdor Lieberman.

El acuerdo de coalición preelectoral establece que cada diez diputados del Likud serán compaginados entre tres y cuatro de la formación ultranacionalista, cuando las últimas encuestas prevén para ambos un victoria con alrededor de 37 diputados de los 120 del parlamento unicameral (Kneset).