La mandataria brasileña, Dilma Rousseff, supera a su antecesor y mentor político, Luiz Inácio Lula da Silva, en intención de voto a las elecciones presidenciales de 2014, según un sondeo divulgado hoy.

Rousseff, elegida en 2010 y que puede aspirar a la reelección, fue citada espontáneamente por el 26 por ciento de los electores encuestados por el Instituto Ibope como candidata favorita a las presidenciales de 2014, según el sondeo divulgado hoy por el diario O Estado de Sao Paulo.

Lula fue citado por el 19 por ciento de los 2.002 electores encuestados en 143 municipios entre el 8 y el 12 de noviembre de este año.

Los siete puntos de diferencia entre la actual mandataria y su padrino político superan el margen de error de la encuesta de dos puntos porcentuales.

Los resultados son los de la encuesta espontánea, es decir cuando el elector sondeado responde su preferencia directamente sin que se le muestre una lista de posibles candidatos.

El porcentaje de encuestados que sin una lista predeterminada de candidatos a su frente no supo mencionar a quien votaría en las elecciones de 2014 llegó al 36 por ciento.

El favoritismo de los dos líderes del oficialista Partido de los Trabajadores (PT) supera significativamente al de cualquier posible candidato de la oposición.

En el tercer lugar de la encuesta, con sólo el 4 por ciento del favoritismo, aparece el excandidato presidencial y exministro José Serra, que perdió las elecciones presidenciales de 2002 ante Lula y las de 2010 ante Rousseff, y que fue derrotado en octubre pasado por el candidato del PT en la disputa por la alcaldía de Sao Paulo.

En el cuarto lugar, con 3 por ciento, figura el senador Aecio Neves, exgobernador del estado de Minas Gerais y considerado como el más seguro candidato del opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) en las presidenciales de 2014.

Según el Ibope, la encuesta demostró que Rousseff dejó de ser vista como la candidata que Lula postuló debido a que no podía aspirar a la reelección nuevamente para ser vista como un jefe de Estado con políticas propias que puede darle continuidad a su mandato.

En encuestas similares en el pasado, Lula siempre aparecía antes de Rousseff como posible candidato del PT para las presidenciales de 2014.

Según un sondeo realizado por la firma Datafolha en abril del año pasado, pese a que Rousseff ya tenía entonces un récord de popularidad (64 por ciento de aprobación), el 57 por ciento de los brasileños prefería el regreso de Lula a la presidencia en 2014 que el de su sucesora (32 por ciento).

"Lo que cambió ahora es el hecho de que la encuesta muestra que, en dos años de gobierno, Rousseff dejó de ser el poste plantado por Lula y pasó a tener luz propia", según O Estado de Sao Paulo.

"El hecho de liderar sola la encuesta espontánea muestra que su desempeño en el cargo la transformó en candidata natural a su propia sucesión, independiente de Lula", agregó el mismo diario.

Desde que dejó la presidencia el 1 de enero de 2011, Lula ha reiterado que le corresponde a Rousseff el derecho de presentarse a la reelección, así que siempre declina comentar la posibilidad de volver a presentarse como candidato.