Con más arrugas que antaño pero igual de irreverentes, los Rolling Stones arrancan hoy en Londres su esperado regreso a los escenarios, cinco años después de su última gira, con las entradas agotadas.

La icónica formación de rock, que celebra este año su 50 aniversario, tiene previstas cuatro actuaciones entre Londres y Nueva York, los días 25 y 29 de noviembre en el O2 arena de la capital británica y el 13 y el 15 de diciembre en el Prudential Center de Newark, cerca de Nueva York.

Además de la presencia de los "habituales" Mick Jagger, Ronnie Wood, Keith Richards y Charlie Watts, en su primera actuación en Londres de su gira "50 And Counting" la banda contará con la presencia de sus exintegrantes Bill Wyman y Mick Taylor, confirmó el grupo en su web.

Para delicia de sus incondicionales, será la primera vez en dos décadas que tocarán juntos sobre un escenario todos los integrantes de los Stones, que se estrenaron en vivo en 1962 en el mítico The Marquee Club de Londres.

Wyman, de 76 años, tocó el bajo con la banda desde 1962 hasta 1993, cuando se retiró, mientras que Taylor, que fue integrante de la formación de 1969 a 1974, había reemplazado a Brian Jones, miembro fundador, que murió un mes después de abandonar la banda.

Pero ver a los músicos en directo no saldrá barato. El propio Mick Jagger ha tenido que defender públicamente el alto coste de organizar una gira para justificar los astronómicos precios que cuestan las entradas para sus conciertos, a partir de 106 libras (130 euros o 168 dólares).

El pasado 12 de noviembre, la formación lanzó el álbum recopilatorio "GRRR!", coincidiendo con su 50 aniversario, del que la crítica se deshizo en elogios hacia su primer sencillo, "Doom And Gloom", una canción guitarrera, de trasfondo político y ritmos pegadizos, que captura el más puro espíritu guerrero del grupo.

No fue así con "One More Shot", un tema que se retrotrae a los primeros años 70 de la banda pero que no terminó de entusiasmar.

Además de crear ese nuevo material, la banda ha estado volcada en conmemorar su 50 cumpleaños con diversos actos, como el lanzamiento el pasado 12 de junio de un libro, "The Rolling Stones: 50", que repasa en fotos su trayectoria.

La galería londinense Somerset House albergó una exposición fotográfica gratuita con material inédito que documenta ese último medio siglo de éxitos.

Y los Stones estrenaron logotipo: un diseño del inglés Shepard Fairey, artista fetiche de rockeros, que ha remodelado sutilmente los reconocibles labios rojos que identifican a la formación.

A lo largo de cinco décadas, el influyente grupo ha vendido más de 200 millones de copias en el mundo y ha sacado al mercado 24 álbumes.

Los músicos, apodados sus "Satánicas Majestades", han sido artífices de clásicos como "(I Can't Get No) Satisfaction", "Sympathy for the Devil" o "Gimme Shelter".

En una entrevista publicaba recientemente por "The Daily Telegraph", Keith Richards admitió que, aunque el grupo jamás ha prestado demasiada atención a los aniversarios, en el caso de su 50 cumpleaños sintieron "presiones externas" para festejarlo.

"El grupo es famoso por no obedecer las reglas ni sucumbir a presiones, pero a lo largo del año teníamos cada vez más la sensación de que ahí fuera había tipos que cuentan con nosotros. Y no les puedes defraudar", explicó Richards.

En su lista de hazañas, la formación británica no ha dejado de atesorar premios y acumular actuaciones legendarias -fue memorable el concierto del 7 de julio de 1982 en el estadio Santiago Calderón en una noche de tormenta ante más de 70.000 personas- y en 1989, fueron incluidos en el Salón de la Fama del Rock and Roll.

En 2004 se ganaron el cuarto lugar en la clasificación de los cien artistas más grandes de todos los tiempos de la prestigiosa revista "Rolling Stone".

Los Stones concluyeron en 2007 su última gira mundial, llamada "A bigger band", tras ofrecer 147 conciertos en 118 ciudades y vender cuatro millones y medio de entradas en dos años.