Los ciudadanos de Cataluña (noreste español) acuden hoy a las urnas para elegir su próximo parlamento regional, en unos comicios marcados por las aspiraciones soberanistas del actual presidente, el nacionalista Artur Mas.

Un total de 5.413.769 catalanes, de los que 156.517 residen en el extranjero, tienen derecho a voto en estas elecciones regionales, en las que serán elegidos los 135 diputados que forman el Parlamento catalán.

Cerca de 7.900 policías velarán por la seguridad durante la jornada electoral, que comenzó a las 09.00 horas (08.00 GMT), con la apertura de 2.718 colegios y la constitución de 8.130 mesas electorales.

Los colegios electorales cerrarán sus puertas a las 20.00 horas (19.00 GMT) y a partir de entonces se iniciará el escrutinio en Cataluña, donde hay 947 municipios

A pesar de tener carácter regional, la cita con las urnas ha adquirido una dimensión nacional al plantearla Mas como punto de partida de un proceso que busca celebrar un referéndum para que Cataluña decida sobre el estatus futuro de su relación con España.

El Gobierno español ha recordado al dirigente catalán que su idea de celebrar una consulta no está contemplada en la Constitución española, por lo que no sería legal, y en todo caso tendría que ser una consulta a todos los españoles.

Las últimas encuestas, publicadas el 18 de noviembre, dan la victoria a CiU, pero sin mayoría absoluta, con una horquilla de entre 60 y 64 diputados.

Según los analistas, no alcanzar la mayoría absoluta después del desafío soberanista lanzado por Mas, sería interpretado como un fuerte revés para el líder nacionalista, que pidió a los catalanes un respaldo excepcional para acometer su plan soberanista.

El Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), un organismo público, en su última encuesta, el 8 de noviembre, apuntaba también a la victoria de CiU con 63-64 diputados.

Los sondeos vaticinan asimismo un ascenso de los independentistas de ERC, que, según el CIS, lograrían 17 escaños (tienen 10), que Mas podría sumar eventualmente a los de CiU.

También ponen de manifiesto el hundimiento del Partido Socialista, la segunda fuerza de Cataluña, región considerada uno de los grandes viveros de votos de los socialistas españoles, que se quedarían por debajo de los 20 diputados frente a los 28 actuales.