Las lluvias torrenciales y los fuertes vientos han causado la inundación de 500 viviendas y negocios en el país, especialmente en el suroeste y centro de Inglaterra, según estimó hoy el Gobierno británico.

Las autoridades han puesto hoy en marcha dos alertas de inundaciones que implican riesgo para las vidas humanas, en la región de Cornualles (suroeste de Inglaterra) y 250 avisos en el resto del país, mientras decenas de carreteras permanecen cortadas.

El primer ministro británico, David Cameron, aseguró hoy que el Gobierno hará todo lo que pueda para asistir a las víctimas y dijo a través de Twitter que estaba "sorprendido" por las escenas de inundaciones en Cornualles y en todo el país.

Debido a la fuertes tormentas y los fuertes vientos este fin de semana, una mujer de 21 años murió esta madrugada en Exeter (suroeste de Inglaterra) al caer un árbol sobre la tienda de campaña en la que dormía.

La Oficina de meteorología del Reino Unido espera que las lluvias aminoren a mediados de la semana que viene, pero alertó de que las bajas temperaturas provocarán heladas en las zonas inundadas y pronosticó nevadas en el norte del país.