Jean-François Copé y François Fillon, rivales a la presidencia de la conservadora Unión por un Movimiento Popular (UMP), se reunirán hoy con el ex primer ministro francés, Alain Juppé, quien actuará de mediador en el conflicto surgido por el escrutinio de las elecciones primarias.

Juppé, primer presidente de la UMP en 2002, ha convocado a los dos postulantes después de que el recuento de las primarias celebradas el pasado domingo haya generado una escisión que pone en peligro la propia existencia de esa coalición conservadora.

Fillon, ex primer ministro, y Copé, ex secretario general de la UMP, se niegan a reconocer la victoria del contrario en los comicios internos en los que ambos denuncian fraude electoral.

Por ello, los conservadores han recurrido al alcalde de Burdeos, que no se había pronunciado a favor de ningún candidato, para mediar en la crisis y Juppé les ha convocado a las 18.00 GMT de hoy a una cita privada para discutir la forma de la mediación.

Para ello, Juppé ha pedido a los aspirantes una tregua de quince días, después de que la semana pasada se cruzaran duras acusaciones y llegaran a amenazar con recurrir a la justicia ordinaria para dirimir sobre el presunto fraude electoral.

El ex secretario general de la UMP se proclamó ganador de los comicios por una diferencia de 98 de los 175.000 votos registrados antes de que Fillon denunciara que no se había contado más de un millar de papeletas que le darían la victoria.

Copé pretende que el conflicto se resuelva en los órganos internos previstos por los estatutos del partido y admite la mediación de Juppé, pero considera que no debe sustituir a esas instancias, sino reforzarlas.

Fillon, sin embargo, no confía en el veredicto de los órganos internos del partido, sobre los que sospecha que Copé tiene ascendencia.

Para eliminar esas reticencias, Juppé propuso supervisar los trabajos de la Comisión Nacional de Recursos de la UMP y pidió que se retiren de la misma todos los que, durante el reciente proceso electoral interno, tomaron partido por uno u otro candidato.

Entretanto, la imagen de la UMP y, en particular, la de los dos candidatos a la presidencia se deteriora.

Según un sondeo publicado por la televisión "iTéle", la mayoría de los franceses culpa a Copé de la crisis (38 %), mientras que Fillon, al que sólo el 12 % culpa de la actual situación, también sufre un descenso de su popularidad.

La encuesta deja también bien clara cual es la salida de la crisis preferida de los militantes de la UMP: el 73 % de ellos aseguran desear el retorno de Nicolas Sarkozy a la vida política francesa.