El Gobierno de España se debate entre votar sí o abstenerse ante la resolución que la Autoridad Nacional Palestina (ANP) tiene previsto presentar el próximo día 29 en la Asamblea General de la ONU para convertirse en Estado observador, aspiración que puede prosperar dados los apoyos con los que cuenta.

Fuentes diplomáticas explicaron a Efe, que el Ejecutivo español considera que no es el mejor momento para presentar la resolución y teme que se complique aún más el conflicto entre palestinos e israelíes, pero reconoce que el primer borrador presentado por la Autoridad Nacional Palestina (ANP) es "un buen texto".

España deseaba llegar a la Asamblea con una posición común de los socios europeos, pero los responsables de Asuntos Exteriores fueron incapaces la pasada semana de unificar posturas en Bruselas y es prácticamente imposible que se logre un consenso.

Tampoco lo hubo cuando la Unesco aprobó en octubre del año pasado la admisión de la ANP como miembro de pleno derecho de esta organización de Naciones Unidas.

España votó entonces a favor y los palestinos cuentan con que mantendrá la misma posición en la Asamblea General.

Según destacan fuentes diplomáticas, el primer borrador palestino es un buen texto que insiste en la necesidad de alcanzar una solución de dos Estados en la región y defiende la aspiración palestina como un primer paso para retomar las negociaciones con Israel.

La resolución definitiva, que todavía no se ha presentado formalmente a la ONU, daría aún "más confianza", según estas fuentes, ya que los palestinos podrían comprometerse a recurrir a la Corte Penal Internacional sólo por hechos ocurridos a partir de la fecha en la que sean reconocidos como Estado observador.

Este estatus es similar al que tiene el Vaticano y permitiría a los palestinos acudir a los tribunales internacionales, un derecho que, según ese segundo texto, estarían dispuestos a restringir.

A escasos días de la fecha para presentar su resolución -cargada de simbolismo ya que fue un 29 de noviembre de 1947 cuando la ONU aprobó la resolución 181 que decretó la creación de un Estado árabe y otro judío en el antiguo protectorado británico de Palestina-, España cree que todavía es posible que se posponga el debate.

Estados Unidos, principal aliado de Israel, podría resultar un actor clave si logra dar a los palestinos garantías de que se retomaran las negociaciones para caminar hacia la solución de los dos Estados, apuntan las fuentes consultadas.

La administración estadounidense ha dejado clara su oposición a una resolución presentada por los palestinos de forma unilateral e Israel ha avanzado que estudia medidas de represalia contra los palestinos en caso de que finalmente acudan a la ONU.

Las autoridades israelíes y palestinas han multiplicado en las últimas semanas sus gestiones diplomáticas para explicar sus posiciones.

El pasado 7 de noviembre al ministro de Exteriores palestino, Riad Malki, viajó a Madrid para entregar a la vicepresidenta del Gobierno español, Soraya Saénz de Santamaría, un mensaje del presidente palestino, Mahmud Abás, en el que solicitaba en apoyo de España en la ONU.

El mensaje iba dirigido al jefe del Ejecutivo español, Mariano Rajoy, que ese mismo día recibió una llamada del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahum.