Benedicto XVI concelebra una misa solemne con los seis nuevos cardenales que nombró en el quinto consistorio de su Pontificado, entre ellos el colombiano Rubén Salazar Gómez, arzobispo de Bogotá, y el estadounidense James Haervey, que le ha expresado la "total fidelidad" de los purpurados.

A la misa que se celebra en la basílica de San Pedro asisten un centenar de cardenales y obispos, así como varios miles de fieles, muchos procedentes de los países de los nuevos purpurados.

Como ya es habitual, el papa Ratzinger, de casi 86 años, entró en el templo en la plataforma móvil que utiliza para desplazarse por la basílica de San Pedro y evitar así esfuerzos.

Antes de comenzar la misa y en nombre de los seis cardenales le dio las gracias por los nombramientos el purpurado estadounidense James Harvey, hasta ayer prefecto de la Casa Pontificia y nuevo Arcipreste de la basílica de San Pablo Extramuros de Roma.

Harvey, de 73 años, expresó su gratitud al Pontífice y en nombre de los seis le confirmó la promesa de "total fidelidad al Evangelio y al Santo Padre", así como la disposición a derramar hasta la última gota de la sangre si es necesario por el Evangelio ("usque ad effusionem sanguinis").

El cardenal Harvey resaltó que Josep Ratzinger cuando aceptó la elección como papa era conocido como una "mente privilegiada, uno de los grandes teólogos de nuestro tiempo", pero que ahora, siete años después la Iglesia y el mundo han podido conocer mejor a Benedicto XVI "y han entendido que su extraordinario conocimiento de la verdad de la doctrina cristiana se basa en una fe profunda".

"Su vida -prosiguió Harvey- es una lección de vida, que muestra que la teología más profunda no es la articulada sobre una mesa de estudio, sino la elaborada de rodillas (rezando)".

Harvey agregó que la Iglesia existe para responder a la "gran misión" que es predicar el Evangelio y que los seis cardenales se comprometen a ser "perseverantes operadores y responsables" de la nueva Evangelización del mundo.

Además de Salazar Gómez y Harvey, son nuevos cardenales Bechara Boutros Rai, patriarca de Antioquía de los Maronitas; John Olorunfemi Onaiyekan, arzobispo de Abuja; Luis Antonio Tagle, arzobispo de Manila, y Baselios Cleemis Thottunkal, arzobispo de Trivandrum de la iglesia Siro Malankarese.

Con estos nombramientos, el Colegio Cardenalicio queda compuesto por 211 purpurados de los que 120 pueden participar en un eventual cónclave al tener menos de 80 años.

Los otros 91, como establece la normativa vaticana, aunque no pueden entrar en la Capilla Sixtina -lugar de los cónclaves- para elegir papa, sí pueden ser elegidos.

Los nuevos cardenales tienen menos de 80 años, por lo que pasan a ser electores. De los seis, dos son americanos, tres asiáticos y uno africano.