La formación derechista israelí que lidera el primer ministro Benjamín Netanyahu, Likud, celebra hoy elecciones primarias, de cara a los comicios legislativos del próximo 22 de enero, a los que concurre junto con la ultranacionalista Israel Beitenu.

Las urnas abrieron a las 09.00 hora local (07.00 GMT) y cerrarán a las 22.00 (20.00 GMT) para que sus más de 120.000 afiliados puedan elegir entre 97 representantes, si bien las distintas facciones ya han determinado parcialmente el resultado desde hace semanas por medio de acuerdos internos.

Los 24 o 25 que reciban más apoyos se convertirán en diputados, de acuerdo a una estimación basada en los sondeos, que conceden unos 37 escaños a la lista conjunta bautizada Likud Beitenu.

Los 12 o 13 restantes, de Israel Beitenu, serán elegidos sin primarias, por un comité de selección, con la única certeza de que el titular de Exteriores, Avigdor Liberman, irá segundo en la lista.

En un mensaje grabado, Netanyahu llamó a los afiliados a "influir, decidir y votar" y la radio nacional emite desde la mañana cuñas publicitarias con el mismo mensaje.

La amenaza de lluvias y frío durante la jornada refuerzan el riesgo de que más miembros independientes se queden en casa, en beneficio de aquellos candidatos con poder organizativo.

Los comentaristas políticos calculan que entre seis y diez de los 27 diputados que ostenta actualmente el Likud quedarán fuera de la lista, quizás incluso un viceprimer ministro, Dan Meridor; y dos ministros: Michael Eitan, de Servicios Públicos, y Benny Beguin, sin cartera e hijo del que fuera jefe de Gobierno Menajem Beguin.

El principal opositor interno de Netanyahu, Moshe Feiglin, que representa el ala más radical del partido, tiene por primera vez bastante posibilidades de entrar en la Kneset.

Uno de los candidatos más fuertes, cuyo nombre aparece en casi cada una de las listas de candidatos recomendados confeccionadas por las facciones, es Moshe Yaalon, viceprimer ministro y titular de Asuntos Estratégicos.

El diario "The Jerusalem Post" señala que muchos activistas del Likud confían en que se convierta en el próximo ministro de Defensa, si bien el actual, Ehud Barak, parece tener el puesto bastante asegurado si su partido, Atzmaut, consiga entrar en el Parlamento.