La mandataria brasileña, Dilma Rousseff, ordenó hoy la destitución o separación del cargo de todos los funcionarios públicos implicados en un nuevo escándalo de corrupción, entre ellos altos cargos como la jefe del Gabinete de la Presidencia en Sao Paulo, informaron fuentes oficiales.

La decisión de la mandataria fue confirmada en un comunicado de prensa un día después de que la Policía Federal realizara la llamada Operación "Porto Seguro" para arrestar a seis de 18 acusados de integrar supuestamente la red de corrupción.