Al menos cuatro personas murieron hoy y otras 11 resultaron heridas por el estallido de un artefacto explosivo al final de una celebración religiosa en la que participaban miembros del movimiento chií de los hutíes.

Según informaron a Efe fuentes médicas, el atentado tuvo lugar cuando los hutíes salían de un salón en el que conmemoraban la festividad chií de la Achura, que conmemora la muerte de un nieto del profeta Mahoma.

Las víctimas fueron trasladadas a tres hospitales cercanos al lugar de la explosión, que se ubica detrás del estadio de Saná, en el norte de la capital.

El enviado especial de la ONU para el Yemen, Yamal Benomar, advirtió ayer de que el proceso político en ese país permanece "frágil y amenazado por grandes riesgos", por lo que instó a los partidos a unirse al diálogo nacional, cuyo inicio está previsto para diciembre.

Este verano, los rebeldes hutíes aceptaron participar en el diálogo nacional para superar los efectos de la crisis política que vive el Yemen.