La liga de baloncesto de China (CBA) arranca mañana con atractivos como su primer entrenador español (Chus Mateo), la llegada de dos estrellas de la NBA (Tracy McGrady y el "Agente Cero" Gilbert Arenas) y el morbo de ver si alguno de ellos destronará a Stephon Marbury como emperador del básket chino.

Marbury, quien siempre despuntó en la NBA pero nunca consiguió un título por los cinco equipos por los que pasó en 14 años, se ha convertido en gran ídolo de los aficionados chinos, sobre todo en Pekín, cuyo equipo local, los Beijing Ducks, consiguió su primer título de la historia en una final memorable del base.

El ex de los Suns o los Knicks ha logrado en apenas dos temporadas en China el estrellato que se le resistió en la liga norteamericana: una estatua suya adorna el pabellón olímpico de los Ducks en Pekín, protagoniza anuncios y es el hombre a batir en la liga que ahora comienza.

Quizá movidos por el hecho de que por fin una vieja gloria de la NBA haya triunfado en China, en la pretemporada otros equipos han movido hilos para lograr atraer a más veteranos del otro lado del Atlántico a la liga nacional de baloncesto, único deporte de equipo donde los chinos tienen verdadera calidad internacional

Ello ha causado un trasvase mucho mayor de jugadores de EEUU que el que se prometían muchos el pasado año, cuando la paralización de la liga norteamericana durante meses hizo pensar en que muchas estrellas irían a Oriente: en la temporada entrante hay 28 jugadores procedentes de la NBA, casi dos por club.

Los dos fichajes más destacados, por sus pasadas presencias en los All Star, son los de "T-Mac" McGrady y Arenas, que llegan a equipos relativamente modestos que, sin embargo, se han colocado la vitola de favoritos con sólo tener a estos gigantes en sus filas.

T-Mac, procedente de los Atlanta Hawks y ya antes muy popular entre los aficionados chinos (por la dupla que formó junto a Yao Ming en los Houston Rockets) ha cambiado halcones por águilas y ahora llega a los Qingdao Eagles de otro exNBA, Lester Hudson.

Los Eagles quedaron el pasado año a las puertas del playoff (novenos en la liga regular) y con McGrady esperan un salto de calidad, aunque de momento lo único que han conseguido es tener encontronazos con sus aficionados, ávidos de ver la estrella.

Esta semana, en el último encuentro de pretemporada, T-Mac fue sacado a la pista durante sólo 98 segundos, cuando el público había acudido en masa a verle mucho más tiempo: insatisfechos, los espectadores comenzaron a arrojar objetos a la cancha, lo que obligó a suspender el encuentro.

La otra gran atracción que llega de la NBA a China es Gilbert Arenas, fichado por los Shanghai Sharks, cuyo presidente no es otro que el retirado Yao Ming, el mejor baloncestista chino de todos los tiempos.

Arenas llega a un equipo que ha llegado a pasar graves apuros económicos (el expívot chino de los Rockets lo compró en 2009 para salvarlo de la bancarrota) y que fue el principal equipo de la liga china a principios de este siglo, cuando lo lideraba precisamente Yao.

El "Agente Cero" (así apodado por el dorsal que solía llevar en sus camisetas) llega tras varias malas temporadas en la NBA, sin haber levantado cabeza desde que en la 2009-2010 fuera suspendido por tenencia de armas.

Otro dato a tener en cuenta para la nueva temporada china es el estreno de un técnico español (el arriba mencionado Chus Mateo) en uno de sus clubes, el Shanxi Brave Dragons, semifinalistas el año pasado y en los que destaca el ex de la NBA Marcus Williams.

Mateo intentará repetir en China los éxitos en el Real Madrid y Unicaja, y, dato curioso, no será el único español en los pabellones de la ciudad de Taiyuan (sede de los Brave Dragons), ya que el equipo femenino local también está dirigido desde este año por el seleccionador nacional de España, Lucas Mondelo.

Además de todos los equipos mencionados, hay que tener en cuenta para el título al gran denominador de la década, los Guangdong Southern Tigers, que ganaron cuatro ligas consecutivas entre 2007 y 2011 pero el año pasado cosecharon un amargo subcampeonato.