La canciller de Alemania, Angela Merkel, confió hoy en que los ministros de Finanzas de la eurozona cierren el próximo lunes un acuerdo sobre las necesidades financieras y la sostenibilidad de la deuda griega en el Eurogrupo, si bien reiteró su rechazo a una quita para los acreedores públicos.

"Queremos una solución el lunes. Se trabaja intensamente en una solución", señaló Merkel en una conferencia de prensa tras la cumbre europea que acabó sin un acuerdo sobre el presupuesto plurianual de la UE para 2014-2020.

Merkel explicó que durante la cumbre conversó con el primer ministro griego, el conservador Andonis Samarás, y recalcó que Grecia ha "cumplido todas las acciones previas" exigidas por los socios internacionales y la troika, integrada por la Comisión Europea (CE), el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Central Europeo (BCE).

Por eso, las expectativas en el país mediterráneo en la eurozona son ahora grandes, pues espera el desembolso del próximo tramo de ayuda, que asciende a 31.500 millones de euros, para que el Estado pueda pagar sus facturas y recapitalizar la banca y todo ello ayudaría a fomentar el crecimiento económico, dijo la canciller.

"Todos en el Eurogrupo han entendido la urgencia y por eso se trabaja con ahínco" en una solución, que, recalcó no pasará por una quita sobre la deuda griega en manos de los gobiernos.

"Nosotros rechazamos una quita. Queremos encontrar otra solución. Se puede lograr una, pero aún no la tenemos", explicó Merkel.

Durante el fin de semana proseguirá el trabajo para que los ministros de Finanzas de la eurozona, el FMI y el BCE puedan discutir la solución el lunes en el Eurogrupo.

"Espero que entonces se logre un acuerdo", indicó la canciller alemana, quien también confió en que se libere seguidamente el próximo tramo de ayuda.

Merkel negó, no obstante, que el fracaso del Eurogrupo del pasado martes implique un retraso en el calendario de desembolso más allá del que ya hay, porque el Bundestag alemán siempre tenía previsto votar sobre el rescate griego la próxima semana.

También el presidente de Francia, François Hollande, afirmó que la eurozona "progresa" en la búsqueda de una solución.

"Creo que habrá acuerdo el lunes en el Eurogrupo", señaló.

El miércoles pasado fuentes de su grupo parlamentario señalaron que la canciller comentó que un ligero aumento del Fondo Europeo de Estabilización Financiera (FEEF) puede ser la solución para incrementar la financiación del rescate de Grecia.

Un aumento de sus garantías en unos 10.000 millones de euros posibilitaría llevar adelante un programa para la recompra por parte de Atenas de parte de su deuda soberana con un descuento, indicó Merkel ante los miembros del grupo parlamentario de la Unión (cristianodemócratas y socialcristianos bávaros CDU/CSU).

La sostenibilidad de la deuda griega es uno de los elementos que quedan por cerrar, dado que Grecia debería inicialmente reducirla al 120 % de su PIB en 2020 si no se prolonga el calendario hasta al menos 2022, como defiende la eurozona.

El otro elemento se refiere a las necesidades de financiación de Grecia.

Un informe de la troika determinó que Grecia necesitará una ayuda adicional de 32.600 millones de euros hasta 2016 si se tiene en cuenta la extensión de dos años para acometer los ajustes exigidos y alcanzar un superávit primario -antes del pago de intereses- del 4,5 % de su PIB.

Sobre la mesa está una combinación de medidas, que van desde una nueva reducción de los intereses que la eurozona cobra a Grecia por préstamos bilaterales, prolongar los vencimientos y que el BCE renuncie a los beneficios obtenidos sobre los bonos griegos que acumula por valor 55.000 millones de euros, estimados en hasta 15.000 millones, y los pase a los bancos centrales nacionales, para que luego los gobiernos se los transfieran a Grecia.