La matanza de siete hombres ocurrida el jueves en un edificio de clínicas médicas, ubicado en una zona residencial del sur de la capital guatemalteca, fue perpetrada por sicarios al servicio del narcotráfico que buscaban eliminar al líder de un grupo rival, informaron hoy fuentes oficiales.

El ministro guatemalteco del Interior, Mauricio López Bonilla, dijo a los periodistas que los servicios de Inteligencia de esa cartera han establecido que el blanco del ataque en el que murieron las siete personas era Jairo Orellana Morales, alías "El Pelón", de 30 años, quien logró escapar ileso.

Según las investigaciones, Orellana huyó en un vehículo de su seguridad, al percatarse de la presencia de los sicarios, quienes desarmaron a sus siete guardaespaldas, y los acribillaron con fusiles de asalto.