La fragmentada oposición egipcia unió sus filas para lanzar un llamamiento a los egipcios a salir este viernes en manifestaciones masivas contra la decisión del presidente, Mohamed Mursi, de blindar todos sus poderes ante la Justicia.

En una rueda de prensa en la que comparecieron, entre otros, figuras opositoras como Hamdin Sabahi, Mohamed el Baradei o Amro Musa, los líderes de la oposición calificaron ayer de "golpe" la resolución presidencial.

"Trabajaremos juntos como egipcios hasta que consigamos los objetivos de la revolución", señaló el premio nobel de la paz El Baradei, en una rara muestra de unidad entre los líderes de la oposición, que hasta el momento han fracasado en sus intentos de presentar un frente unido contra los islamistas Hermanos Musulmanes.

Las protestas en El Cairo tendrán lugar en la céntrica plaza Tahrir, escenario esta semana de enfrentamientos entre la policía y manifestantes que todavía continúan.

Junto al llamamiento de los opositores, el Club de los Jueces, la mayor y más poderosa asociación de la magistratura en Egipto, amenazó con detener su trabajo en los tribunales como represalia ante la declaración constitucional promulgada por Mursi, que lo coloca por encima de la ley y de la Justicia.

Según dijo el líder de la asociación, Ahmed Zend, en una rueda de prensa, los decretos presidenciales suponen un "asalto contra el imperio de la ley y de la independencia judicial".

Asimismo, llamó a cualquier afectado por la declaración a "agarrar su puesto hasta la muerte y resistirse a renunciar", en alusión al fiscal general, Abdelmeguid Mahmud, quien fue destituido por Mursi en otra polémica decisión, al arrebatar a la judicatura su capacidad para nombrar o cesar al jefe del ministerio público.