Una jueza boliviana rechazó hoy una petición de libertad del estadounidense Jacob Ostreicher, preso en Bolivia desde hace 18 meses y que se considera injustamente vinculado con el narcotráfico, informó la defensa del empresario.

En una audiencia realizada hoy en la ciudad oriental de Santa Cruz, la jueza Enea Fátima Gentile anunció que rechaza la petición porque el estadounidense no tiene familia en Bolivia, dijo a Efe su abogado defensor, Yimy Montaño.

"La familia del señor Ostreicher no está aquí en Bolivia porque han sido objeto de una persecución penal y los han obligado a salir del país", lamentó Montaño y señaló que presentó un recurso de apelación que debe analizarse la próxima semana.

Ostreicher llegó a Bolivia hace cuatro años para invertir 26 millones de dólares en la producción de arroz en Santa Cruz.

Fue arrestado el año pasado cuando la Fiscalía abrió una investigación por presunta legitimación de ganancias ilícitas, después de que dos empleados suyos fueran detenidos por su supuesta relación con el narcotráfico.

Ostreicher ha pasado los últimos 15 días internado en una clínica de Santa Cruz pues su salud se ha deteriorado severamente a causa de la detención desde el 3 de junio de 2011 en el penal de Palmasola, e incluso le han diagnosticado mal de Parkinson, según Montaño.

El encargado de Negocios de la embajada de EE.UU. en La Paz, Larry Memmott, expresó esta semana su preocupación por la salud del empresario y por el hecho de lleve 18 meses detenido "sin que se le muestre pruebas de que haya cometido un crimen".

El caso ha sufrido varios retrasos en la Justicia boliviana que han sido denunciados incluso por el congresista republicano estadounidense Christopher Smith, que estuvo en Bolivia en junio pasado para hacer gestiones por el empresario.

Smith propuso hace unos meses que se niegue el visado de EE.UU. a funcionarios bolivianos por los retrasos de la Justicia en el caso de Ostreicher, lo que fue calificado por el Gobierno de Evo Morales como una "abusiva agresión".

La situación del empresario también ha llamado la atención del actor estadounidense Sean Penn, que aprovechó su viaje a Bolivia a fines de octubre por otros asuntos para visitarlo en prisión.