Un juez paraguayo otorgó hoy la prisión domiciliaria a cuatro de los detenidos por una matanza que derivó en junio pasado en la destitución del presidente Fernando Lugo, los cuales fueron hospitalizados debido a los efectos de una huelga de hambre que mantienen.

El juez penal de garantías de Curuguaty (nordeste), José Benítez, dispuso esa medida en respuesta a un pedido de los abogados de los procesados Luis Olmedo, Lucía Agüero, Alcides Ramírez y Juan Carlos Tillería, quienes realizan ayunos como parte de una medida de fuerza iniciada hace 59 días para exigir su liberación.

Las cuatro personas fueron trasladas el jueves por orden del Ministerio de Justicia y Trabajo al hospital nacional de la ciudad de Itauguá, a 35 kilómetros al este de Asunción, procedentes de la cárcel regional de Coronel Oviedo, en la región central del país, debido al agravamiento de su salud a causa del ayuno.

Una vez que reciban el alta médica podrán ser trasladados a sus domicilios, donde permanecerán recluidos durante el tiempo que el magistrado del caso lo disponga, informaron a periodistas fuentes del Poder Judicial.

Los cuatro procesados exigen su liberación y desvinculación del caso que se sigue a un total de 15 campesinos que fueron detenidos tras la muerte de seis policías y once labradores el 16 de junio en un tiroteo durante una operación policial de desalojo de "sin tierras" en una finca de Curuguaty (nordeste).

Esa masacre, sin precedentes en el país y ocurrida en una propiedad que se disputan el Estado y los familiares del empresario recientemente fallecido Blas N. Riquelme, derivó en la destitución de Lugo en un controvertido juicio político, el 22 de junio último.

Los campesinos detenidos están acusados de los delitos de homicidio doloso, lesión grave y asociación criminal, entre otros.

La Fiscalía, en su informe final tras la investigación, sostuvo que los policías "cayeron en una emboscada preparada y planificada previamente por ocupantes armados" en Curuguaty, mientras que los abogados de los procesados aseguran que hay pruebas que demuestran que los agentes fueron abatidos por "expertos tiradores" y no por los campesinos.