El Gobierno argentino anunció hoy subidas de tarifas de los servicios de luz y gas que se destinarán a financiar obras de infraestructura para mejorar las redes a través de la creación de dos fondos de desarrollo energético dotados con mil millones de pesos (unos 208 millones de dólares) cada uno.

El nuevo esquema tarifario incluye aumentos que oscilan entre los 4 y los 150 pesos (entre los 0,80 y los 33 dólares) por bimestre para el servicio eléctrico en Buenos Aires y el área metropolitana y de 4 a 60 pesos (0,80 a 13 dólares) para el consumo residencial de gas en todo el país.

Para la actividad comercial, los incrementos llegan hasta los 300 pesos bimestrales, unos 66 dólares.

El viceministro de Economía, Axel Kicillof, explicó que los incrementos no implican la desaparición del actual esquema de subsidios "para mantener la competitividad y el poder adquisitivo de los trabajadores".

Durante el anuncio, el ministro de Planificación, Julio de Vido, adelantó que la recaudación de la subida se destinará a dos fondos de inversión para que las empresas concesionarias del servicio -Edenor y Edesur- realicen obras de mejora en infraestructuras.

"Sabemos perfectamente bien lo que hay que hacer, no necesitamos que nos lo digan las empresas", advirtió el ministro.

"Las empresas tienen que hacer lo que nosotros les digamos", insistió De Vido.

Tras el anuncio, las acciones de Edenor subieron un 8 % en la bolsa de Buenos Aires.

El anuncio se produce un año después de que el Gobierno anunciara un plan progresivo de retirada de subsidios que no llegó a aplicarse en todas sus fases.