La Policía Federal de Brasil desmanteló hoy una trama de corrupción en la que están implicados al menos dos altos funcionarios del Estado y que tenía ramificaciones en un ministerio y siete órganos públicos.

Seis personas fueron arrestadas en Sao Paulo y Brasilia y 18 personas en total están siendo investigadas por delitos como corrupción, falsificación de documentos, tráfico de influencias, entre otros.

Varios medios brasileños señalaron que durante la operación, la Policía realizó hoy búsquedas en la oficina de la Presidencia de Brasil en Sao Paulo.

Una de las acusadas de corrupción sería la jefa de gabinete de la Presidencia en Sao Paulo, Rosemary Novoa de Noronha, según estas fuentes, aunque la Policía no informó del nombre de ningún acusado.

El superintendente de la Policía Federal en São Paulo, Roberto Troncon Filho, afirmó en una rueda de prensa que los dos altos funcionarios implicados trabajaban en la Agencia Nacional de Aguas (ANA) y en la Agencia Nacional de Aviación Civil (Anac), aunque aseguró que actuaron sin el conocimiento de sus superiores.

La banda estaba integrada por estos dos funcionarios y otras cuatro personas, que también que se ofrecían a empresarios para agilizar el papeleo en procesos de su interés y también hacían informes técnicos elaborados "a la medida" para favorecer intereses privados, según Troncon.

La trama corrupta también tenía ramificaciones en la Agencia Nacional de Transportes Acuáticos (Antac), en la Abogacía General de la Unión (AGU), la Secretaría del Patrimonio de la Unión (SPU), el Tribunal de Cuentas de la Unión (TCU) y el Ministerio de Educación.

Las investigaciones se iniciaron el pasado marzo a partir de la denuncia de un funcionario que confesó que le ofrecieron 300.000 reales (unos 145.000 dólares) por elaborar un informe técnico que beneficiase a un grupo empresarial.

El funcionario aceptó, recibió el pago adelantado de un tercio de esa cuantía, pero después, al arrepentirse, devolvió el dinero y lo denunció a la Policía.