Un palestino con ciudadanía israelí ha sido detenido como sospechoso del atentado de ayer contra un autobús en Tel Aviv, en el que resultaron heridas siete personas, según dieron a conocer hoy los servicios secretos israelíes tras ser levantada la censura sobre la publicación.

El detenido es un palestino del territorio ocupado de Cisjordania que se estableció en la localidad árabe en Israel de Taybe en el marco de un proceso de reunificación familiar, según la información proporcionada por los servicios secretos.

Según la fuente, el detenido podría haber sido reclutado para la operación, que se produjo en el último día de la ofensiva israelí en Gaza, por una célula ubicada en el poblado cisjordano de Beit Liquia, cerca de Ramala.

El sospechoso fue detenido apenas unas horas después del atentado, perpetrado al ser colocado un explosivo en un autobús, en una operación conjunta de la Policía, el Ejército y los servicios secretos interiores israelíes, pero hasta hoy no se ha permitido la publicación de la detención.

El explosivo fue introducido en Tel Aviv en un coche del empleador del sospechoso, que aparentemente desconocía el plan.

El presunto atacante introdujo la bomba en el autobús y llamó a su enlace en Beit Liqia, que la activó por control remoto a través de un teléfono móvil.

Los miembros de la célula están vinculados a Hamás y la Yihad Islámica y admitieron en interrogatorios haber preparado el explosivo, haber elegido Tel Aviv como objetivo, y haber comprado los teléfonos móviles empleados para explosionar la bomba.

Se esperan nuevas detenciones en relación con el ataque, el primero contra transporte público en Israel desde marzo de 2011, cuando una británica murió y otras veinte personas resultaron heridas por la deflagración de una maleta con explosivos situada junto a un autobús.