Miles de trabajadores uruguayos reclamaron hoy al Gobierno "cambios más profundos" en la política económica y social del país, en el mitin que puso fin a una huelga general de cuatro horas convocada por la central PIT-CNT.

La huelga afectó fundamentalmente la actividad de la industria, las fábricas, parte de la educación y la atención en las oficinas públicas en la capital.

El transporte se adhirió sin detener su actividad y la banca paró sus actividades, pero eso no afectó la atención del público porque trabaja en horario vespertino.

La actividad en el centro de Montevideo se vio afectada por la marcha que recorrió unas diez cuadras antes de concentrarse a unos trescientos metros de la Presidencia de la República, donde se realizó el acto central.

Marcelo Abdala, coordinador del Plenario Intersindical-Convención Nacional de Trabajadores (PIT-CNT), señaló a Efe que la movilización tuvo por finalidad reclamar al Gobierno "abrir una agenda de concreciones programáticas" que permita "acelerar la industrialización del país y la distribución de la riqueza".

El objetivo final es "contribuir a elevar la calidad de vida de los uruguayos", agregó.

Los oradores enviaron mensajes de apoyo a los trabajadores de España, Italia, Portugal y Grecia por la huelga del 14 de noviembre "contra la crisis capitalista", reclamaron la paz en Oriente Medio y se solidarizaron con los damnificados por el huracán "Sandy" en Cuba.

La concentración transcurrió sin presencia policial y finalizó sin incidentes.

EL PIT-CNT es afín al izquierdista Frente Amplio, que gobierna en Uruguay desde el año 2005 y al que pertenece el actual presidente José Mujica.