Tokyo Skytree, la torre de comunicaciones más alta del mundo y nuevo símbolo de la capital nipona, ha recibido 3,28 millones de visitantes en los seis primeros meses desde su apertura, informó hoy su operador, Tobu Tower Skytree.

Además, el complejo de ocio y tiendas en el que se ubica la torre ha superado en ese mismo periodo los 27,9 millones de visitas, en unos resultados muy superiores a los estimados por la operadora desde que lo inaugura el pasado 22 de mayo.

La compañía revisó también al alza su previsión de visitas anuales al complejo hasta los 44 millones, desde los 32 millones iniciales estimados en su apertura, y de los visitantes al mirador de la torre hasta los 6,4 millones, el 20 % más que en mayo.

"No esperábamos tantas visitas entre semana", detalló un portavoz del operador del complejo a la agencia Kyodo, que destacó además la solidez "de las reservas de grupos".

El complejo Tokyo Skytree Town, de 36.900 metros cuadrados, está formado por un centro comercial con 312 tiendas, un acuario y diversos museos.

En este sentido, el Sumida Acuarium, cuyo nombre proviene del barrio en el que está ubicado Tokyo Skytree, recibió más de 1 millón de visitantes en estos seis meses, mientras que estima alcanzar los 1,75 millones a final de año.

La torre, de color blanco y cuya estructura sigue el diseño de las ancestrales pagodas japonesas de cinco pisos, cuenta con dos observatorios, uno a 350 metros y otro a 450, éste último rodeado por una pasarela cilíndrica recubierta de cristal y cuya visita ronda los 3.000 yenes (unos 28 euros o 36 dólares).

Con un coste aproximado de 820 millones de dólares (unos 637 millones de euros), es la torre de comunicaciones más alta de mundo, por delante de la de Televisión de Cantón, en China, de 600 metros, y es además la estructura artificial de mayor altura después de la Burj Khalifa de Dubai, de 828 metros.

Para fin de año, la operadora abrirá las puertas de la torre a un total de 1.000 privilegiados visitantes que, por un precio de 5.000 yenes (47 euros o 60 dólares), podrán disfrutar desde los cielos tokiotas de la primera salida del sol del año, un acontecimiento tradicional de gran importancia en Japón.