El expresidente francés Nicolas Sarkozy llegó hoy en torno a las 8.15 GMT al Palacio de Justicia de Burdeos, donde será interrogado por un juez en un presunto caso de abuso de la debilidad de la anciana heredera del imperio cosmético "L'Oréal", Liliane Bettencourt para financiar su campaña presidencial en 2007.

El ex jefe del Estado entró en un coche con los cristales tintados en el juzgado de esa ciudad del suroeste de Francia, para evitar a los numerosos fotógrafos que se habían dado cita en el lugar.

El juez instructor de caso, Jean-Michel Gentile, sospecha que Sarkozy pudo aprovecharse de los problemas de la octogenaria multimillonaria para sacarle dinero destinado a su campaña presidencial, en la que conquistó el Elíseo.

Al término del interrogatorio, que se espera que dure varias horas, el ex jefe del Estado puede ser imputado o beneficiarse del estatuto más benévolo de testigo asistido.

Se trata del segundo presidente francés que comparece ante la justicia tras abandonar el Elíseo, después de Jacques Chirac, que en diciembre del año pasado fue condenado a dos años de cárcel exentos de cumplimiento por un caso de corrupción y financiación ilícita de partidos.

El exministro del Interior Claude Guéant, una persona muy próxima a Sarkozy, cuestionó la necesidad del interrogatorio al expresidente y se mostró convencido de que no hubo financiación ilegal de la campaña.

"Excluyo esa hipótesis", aseguró a la radio "RTL" Guéant, durante años brazo derecho de Sarkozy en el Elíseo.