La detención de un usuario chino de Twitter por hacer un chiste relacionado con el XVIII Congreso del Partido Comunista chino (PCCh), en el que se parodiaba la apertura del cónclave como el estreno de una película de terror, ha provocado revuelo entre la comunidad de internautas del gigante asiático.

En el "tuit", Zhai Xiaobing narraba que más de 2.000 delegados del PCCh morirían durante el evento por el derrumbe del techo del Gran Palacio del Pueblo, y que solamente quedarían siete supervivientes -la cifra de miembros del Comité Permanente- pero que también fallecerían posteriormente en extrañas circunstancias, siguiendo el argumento de la conocida saga de terror "Destino Final".

Una vez publicado el mensaje en Twitter, la cuenta del usuario no registró actividad durante varios días, lo que levantó las sospechas de una de sus mejores amigas, que decidió ir a su casa para ver si se encontraba bien, explica el periódico "South China Morning Post".

Los familiares de Zhai, de 36 años y pequinés, aseguraron que la Policía se lo había llevado el 7 de noviembre -un día antes de la apertura del Congreso- y había incautado su ordenador.

Posteriormente, un oficial de Policía del distrito donde vive Zhai precisó que el internauta había sido acusado de "difundir información terrorista", un cargo que conlleva una pena máxima de cinco años de prisión.

Desde entonces, centenares de usuarios de las redes sociales chinas han intercambiado opiniones sobre el suceso y más de 550 han firmado una petición pidiendo su puesta en libertad.

En la mayor red de 'microblogging' en China, Weibo, la mayoría de usuarios condenaron la acción de las fuerzas de seguridad y pidieron "un poco más de sentido del humor".

Uno de los usuarios, de nombre Aidongdong, subrayó hoy que "estos casos son los que hacen daño al Partido Comunista" e instó a las autoridades "a reflexionar en vez de hacer callar a otros".

"Hay que proteger el derecho a la libertad de expresión por delante de todo", apuntó otro usuario que dejó su nombre en la lista que pedía la liberación de Zhai.

Otros, sin embargo, consideraron que el internauta "se había excedido" en sus declaraciones y recordaban los límites a su juicio "necesarios" a la libertad de expresión.

"Si este caso hubiera ocurrido en Estados Unidos, estoy seguro que el implicado también hubiera sido arrestado", comentó otro usuario.

El arresto de Zhai sorprendió a muchos internautas chinos por el hecho de que su comentario se había realizado a través de Twitter, una red social que es inaccesible en China sin un programa que permita sortear la censura y que se creía "menos vigilada" que las plataformas locales.

Los usuarios de Twitter de todo el mundo también se han unido a la campaña para liberar a Zhai y muchos de ellos utilizaban el 'hashtag' #ReleaseZhai para referirse a la cuestión.