Panamá estudia la posibilidad de contratar una línea de contingencia con el Fondo Monetario Internacional (FMI), de entre 2.500 y 2.800 millones de dólares, para que en caso de una crisis en el sistema bancario se puedan adquirir recursos de manera inmediata, informó hoy una fuente oficial.

El ministro de Economía y Finanzas (MEF), Frank De Lima, señaló en una conferencia de prensa que actualmente se está en conversaciones con el FMI y con los bancos panameños, para estructurar el mecanismo de pago de dicha línea de préstamo.

"En estos momentos no se ha tomado una decisión definitiva, porque estamos en proceso de consulta con los bancos para ver si ellos lo ven como algo favorable o no", expresó De Lima.

El ministro explicó que la línea de contingencia sería contratada por el Estado panameño, pero su costo de aproximadamente ocho millones de dólares anuales, tendría que ser compartido con la banca panameña.

Adujo que en un principio se habló de la posibilidad de que los bancos aportaran activos hacia un fondo especial, pero la propuesta fue desestimada por la propia banca, principalmente las grandes firmas, porque no encontraban mayores beneficios de la línea de contingencia.

Recordó que debido a la crisis financiera internacional de 2008, el Gobierno panameño creó el Programa de Estímulo Financiero (PEF), una línea de contingencia que se contrató con el BID y la CAF, pero que al final no funcionó porque el sistema de utilización demoraba mucho los desembolsos.

En ese sentido, De Lima dijo que la intención de línea de contingencia con el FMI es la de lograr los desembolsos en un plazo no mayor de 24 o 48 horas.