El presidente de Egipto, Mohamed Mursi, emitió hoy una declaración constitucional en la que ordena que sus resoluciones sean "inapelables por cualquier método o ante cualquier órgano" hasta que entre en vigor la nueva Constitución del país.

En el anuncio, leído por su portavoz, Mursi decreta que "quedan extinguidas" ante cualquier órgano judicial todas las demandas relacionadas con sus resoluciones, incluidas las que afectan a la formación de la Asamblea Constituyente.